El virus del Ébola hallado en Asturias parece inofensivo

MADRID, 30 (EUROPA PRESS)

El virus del Ébola hallado en restos de murciélagos muertos en Asturias es muy probable que pertenezca a un tipo inofensivo para el hombre, según cree el profesor de Microbiología de la Universidad CEU San Pablo, Francisco Llinares, que se refirió a este caso durante la ponencia «Filoviridae: Ébola y Marburg», en el marco de las IV Jornadas de Microbiología y Salud Pública de la Universidad CEU San Pablo, que este año llevan por título «Los Virus que vienen».

Sin embargo, aclaró que «sólo el resultado del análisis del laboratorio determinará con exactitud ante qué modalidad de virus del Ébola nos encontramos». Llinares considera que éste seguramente se trate de un «tipo nuevo», es decir, aún no documentado, y que «lleve allí toda la vida». De hecho, según recordó el científico, hacía ya años que se observaban muertes inexplicadas de murciélagos en Asturias, y sólo cuando por casualidad a un grupo de investigadores se les ocurrió comprobarlo, se dieron cuenta de que el Ébola era el causante de estas muertes.

Los mencionados análisis para distinguir la modalidad del virus se están realizando en Francia, en un laboratorio de nivel IV de seguridad, ya que «en España no se pueden manipular este tipo de virus, debido a que el nivel más alto de seguridad de un laboratorio en España es III plus», explicó.

A lo largo de su intervención, Llinares también se refirió a la evolución del virus apreciada en los últimos brotes documentados. En este punto, ha mostrado preocupación por el hecho de que en los últimos casos de Uganda y el Congo el tiempo de incubación del Ébola se haya duplicado con respecto a lo que se tenía medido con anterioridad. De los 21 días, como máximo período de incubación, se ha pasado a 42, circunstancia que «alarga el tiempo de posible infección» y que, por lo tanto, «puede facilitar la diseminación».

Pese al riesgo y la mortandad que comporta el virus, Llinares aseguraró que «el Ébola no es el nuevo jinete del Apocalipsis». Como señaló, «los brotes se han registrado en una zona muy específica, el África Ecuatorial, que además está muy vigilada por la Organización Mundial de la Salud».

Con respecto a los posibles antídotos, lo que la ciencia puede decir en este momento es que «no hay tratamiento ni tampoco vacuna». Sobre este punto, el microbiólogo reseñó las investigaciones para producir una vacuna que induzca la producción de anticuerpos contra la glicoproteína, proteína que usa el Ébola para localizar los receptores de membrana de las células. También aludió al descubrimiento reciente de que un porcentaje elevado de la población de Gabón ha desarrollado anticuerpos del Ébola sin haber sufrido previamente ninguna fiebre hemorrágica.

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