Investigadores estudian la resistencia y el comportamiento de las arterias coronarias en intervenciones quirúrgicas

La investigación trata de descubrir el nivel de presión adecuado en intervenciones como la angioplastia y el “bypass”

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

Investigadores del Departamento de Ciencia de Materiales de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) lideran un proyecto internacional que estudia las propiedades mecánicas de los vasos sanguíneos en intervenciones coronarias como la angioplastia y el “bypass”.

Los expertos trabajan en el desarrollo de modelos que simulen la respuesta mecánica de las arterias coronarias bajo diferentes tipos de intervenciones. Estos modelos ayudarán a elegir el injerto vascular más adecuado para cada necesidad clínica, asegurando una mayor permeabilidad y, por tanto, mayor durabilidad del “bypass” coronario.

Asimismo, el conocimiento de las propiedades en rotura de las arterias coronarias puede ayudar a establecer limitaciones en el uso del “stent”, de forma que se evite el daño de las paredes de la arteria nativa por una excesiva carga mecánica durante la intervención.

Hasta ahora, explica José Miguel Atienza, profesor de la UPM y uno de los responsables de la investigación, la falta de datos sobre las propiedades mecánicas de los vasos sanguíneos y, en especial, de su rotura, ha dificultado el desarrollo de modelos numéricos que permitan predecir su comportamiento durante y después de intervenciones como las anteriormente citadas.

Además, en el estudio participan expertos del Hospital Marqués de Valdecilla (Santander), la Fundación Favaloro (Argentina), la Universidad de Santiago y la Pontificia Universidad Católica (Chile).

En una primera fase, la colaboración con los cirujanos del Hospital Marqués de Valdecilla ha permitido realizar un extenso trabajo experimental para caracterizar el comportamiento mecánico y la rotura de arterias coronarias humanas.

Estos datos, recogidos por vez primera, permitirán estimar cuáles son las tensiones y el tamaño del globo a utilizar durante una angioplastia de forma que no se dañe la coronaria nativa; y ayudarán a caracterizar el comportamiento mecánico de los diferentes sustitutos vasculares, compararlo con el de las coronarias nativas, y ayudar a la elección del injerto más adecuado.

Los problemas coronarios se originan básicamente por la obstrucción de estas arterias. En muchos casos es necesario recurrir a procedimientos invasivos, como la angioplastia o el “bypass”, para restablecer el flujo sanguíneo al corazón. En ambas intervenciones juega un papel decisivo el comportamiento mecánico de los materiales.

NIVEL DE DILATACIÓN

La angioplastia es un tratamiento que consiste en introducir un balón para dilatar la coronaria ocluida. El globo se traslada con un catéter hasta la zona obstruida y allí es desplegado mediante inflado, habitualmente a presiones muy elevadas. Atienza explica que en este proceso es fundamental no generar un daño irreversible en la arteria nativa, ni llegar a provocar su rotura.

En el caso del “bypass” coronario, buena parte de su éxito depende del buen funcionamiento mecánico de la zona de unión de venas o arterias. Esta técnica quirúrgica con la que se desvía el flujo de sangre de la arteria para sortear su obstrucción, consiste en cortar un segmento de otra vena o arteria, unir un extremo a la aorta y el otro a un punto de la arteria coronaria situado detrás de la obstrucción.

Las diferencias de rigidez y de respuesta mecánica entre los vasos pueden alterar el flujo de sangre, provocando cargas dinámicas que producen elevadas tensiones tangenciales en la pared, causando hiperplasia (crecimiento excesivo del tejido), reestenosis, y conduciendo al fracaso del “bypass”.

Hoy en día, el nivel de presión utilizado para inflar el globo en una angioplastia sigue siendo un tema en discusión, al igual que la elección del sustituto arterial adecuado para un “bypass”. Hasta ahora, según subraya el profesor de la UPM, este tipo de decisiones no habían tenido en cuenta las propiedades mecánicas de las arterias. En este sentido, la investigación trata de “aportar un punto de vista mecánico a los problemas coronarios”, explica.

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