El futuro del cáncer pasa por la cronicidad de la enfermedad más que por su curación, «como con el sida», según experto

Las terapias biológicas consiguen frenar el cáncer de pulmón en pacientes no fumadores

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

Las nuevas terapias biológicas contra el cáncer están abriendo un nuevo campo de tratamiento para estos enfermos que en los próximos años puede llevar a cronificar la enfermedad, como ha sucedido con la diabetes o el sida, más que conseguir su curación, según asegura el oncólogo español Román Pérez Soler, que trabaja en el Montefiore Medical Center y el Albert Einstein College of Medicine, ambos de Nueva York (Estados Unidos).

Según este experto, que está estos días en Madrid para participar en el foro de expertos sobre cáncer de pulmón con mutación de EGFR «Una entidad distinta», patrocinadas por la farmacéutica Roche, «la mentalidad para hacer frente al cáncer ha cambiado un poco» ya que, mientras al principio se adoptaba una estrategia «más belicista» destinada a acabar con el tumor con cirugía o quimioterapia, ahora se ha comprobado que «se puede manejar la biología tumoral haciéndole ver al tumor que va a vivir pero no va a crecer».

De este modo, «con una cierta diplomacia» se puede llegar a cronificar como la diabetes o el sida, «manejando la situación con un fármaco u otro según el momento» con el objetivo no de erradicar todas las células tumorales, sino modulando su crecimiento.

«El sida es un buen ejemplo de como se puede convertir una enfermedad en el algo crónico», reconoció Pérez Soler en declaraciones a Europa Press, y «la analogía entre el VIH y el cáncer no es mala». No obstante, puntualizó, «las células tumorales son más complejas que los virus».

Entre las ventajas de los fármacos biológicos resalta que muchas de ellas se administran por vía oral, «como las pastillas de la hipertensión o el colesterol», y aunque también se han descrito efectos adversos, estos «suelen ser tolerables», a diferencia de con la quimioterapia, «y sólo una minoría de pacientes presenta molestias que obliguen a interrumpir el tratamiento o reducir la dosis».

Además, la combinación de varias de ellas en «cócteles de fármacos» permitirá bloquear varias vías de crecimiento tumoral aunque, a su juicio, «el problema en estos casos va a ser el coste».

En el caso del cáncer de pulmón, uno de los tumores que más muertes provoca y donde el porcentaje de curación es de apenas un 15 por ciento, esta nueva línea de fármacos ha supuesto también un verdadero hallazgo ya que la respuesta a la quimioterapia es baja.

DONDE NO HAY TABACO, SE PUEDE FRENAR LA ENFERMEDAD

En estos tumores, el tabaco es el principal factor de riesgo para su desarrollo aunque el 20 por ciento de los casos se detectan en pacientes no fumadores, y precisamente es en estos donde las terapias biológicas están consiguiendo frenar la enfermedad y alargar la supervivencia.

Esto se debe a que hace unos cinco años se detectó que entre el 30 y el 40 por ciento de los pacientes no fumadores con cáncer de pulmón presentaban una mutación genética del receptor EGFR, ante el cual hay algunos anticuerpos monoclonales como erlotinib, que la farmacéutica Roche comercializa con el nombre de «Tarceva», que han conseguido retrasar la progresión del tumor.

Este fármaco consigue frenar el tumor en un 70 por ciento de los pacientes pero «aunque demora la progresión de la enfermedad, parece que todos los pacientes acaban recayendo», señaló el doctor Pérez Soler, ya que la célula cancerosa tiene la capacidad de adaptarse y volver a crecer.

Aunque este fármaco está aprobado para su uso en segunda línea después de la quimioterapia para todo tipo de tumores pulmonares, los «espectaculares» resultados que ofrece en los pacientes no fumadores que presentan esta mutación puede propiciar su uso en primera línea para «poder reservar la quimioterapia para cuando falle en el futuro».

Sin embargo, «los resultados todavía no están maduros» para dar luz verde a esta aprobación, de ahí que haya igualmente que «estudiar estas resistencias y ver cómo se pueden frenar».

CÁNCER DE PULMÓN, INCOMPATIBLE CON UNA POSIBLE VACUNA

Por otro lado, y ante los ensayos clínicos que se están llevando a cabo en busca de una futura vacuna frente a los tumores pulmonares, el doctor Pérez Soler aseguró que se trata de «uno de los tipos de cáncer que va a responder menos a una intervención inmunoterápico».

«El concepto de vacuna antitumoral es algo distinto porque no es para prevenir realmente sino para controlar que haya recidiva en situaciones de enfermedad mínima», señaló, reconociendo que ya hay varios estudios avanzados cuyos resultados preliminares han sugerido cierta eficacia en estos casos.

Sin embargo, reconoció que «pese a que el concepto de vacuna en cáncer es muy atractivo, sobre todo para los pacientes, con una connotación psicológica de algo mágico o milagroso, la realidad es que desgraciadamente no se ha conseguido ninguna inmunoterapia para cáncer de pulmón».

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