Investigadores cántabros descubren una nueva función de proteínas de crecimiento para modular el dolor

SANTANDER, 25 (EUROPA PRESS)

Investigadores cántabros han descubierto una nueva función de las proteínas del crecimiento que pueden servir para modular el dolor. Es un trabajo que han realizado expertos de la Universidad de Cantabra, del Instituto para la Formación e Investigación «Marqués de Valdecilla» (IFIMAV) y del Instituto de Biotecnología de Cantabria (IBBTEC).

El estudio se ha centrado el papel de la proteína BAMBI a través de su acción en la familias de citocinas TGF-beta en la modulación del dolor, según información de la Fundación Marqués de Valdecilla recogida por Europa Press.

La prestigiosa revista Journal of Neuroscience ha publicado en su número del 27 de enero los resultados del estudio del grupo de investigación del IFIMAV y la UC que ponen en evidencia una nueva función de la familia de proteínas denominadas Factores de Crecimiento Transformante-beta (TGF-betas) como moduladoras de la sensibilidad dolorosa aguda fisiológica y del desarrollo de dolor crónico, facilitando la actividad del sistema opioide endógeno.

En este trabajo se demuestra la existencia de una elevada expresión de diversos miembros de la familia de los TGF-betas y sus receptores en regiones estrechamente relacionadas con el control de la transmisión del dolor, particularmente en aquellas áreas del sistema nervioso ricas en péptidos opioides (endorfinas).

Estos hallazgos sugieren la implicación de esta familia de proteínas en el procesamiento de la percepción dolorosa. Para demostrar esta hipótesis, se generaron ratones que carecen del gen de BAMBI (BMP and Activin membrane bound inhibitor), un pseudoreceptor encargado fisiológicamente de regular negativamente las funciones controladas por los TGF-betas.

En estos ratones, denominados BAMBI knock-out, la ausencia de este antagonista fisiológico facilita las señales celulares mediadas por TGF-betas en el sistema nervioso. El análisis de la respuesta a estímulos dolorosos de los ratones BAMBI knock-out demostró que la ausencia de BAMBI confiere una menor sensibilidad al dolor agudo y retrasa el desarrollo dolor crónico patológico provocado por una lesión nerviosa.

Se constata que la menor sensibilidad dolorosa de estos animales depende de un incremento en la producción de péptidos opioides endógenos (encefalinas y endorfina) por parte de neuronas de la médula espinal. Los análisis de expresión génica sugieren fuertemente que la familia TGF- controla la transcripción de genes codificantes de péptidos opioides.

Los resultados de este estudio abren nuevas perspectivas terapéuticas para el tratamiento del dolor crónico sentando las bases para el diseño de nuevos agentes farmacológicos, no opiáceos, que refuercen la actividad del sistema opioide endógeno.

Los investigadores que han participado en el estudio son Tramullas, Lantero, Díaz, Morchón, Merino, Villar, Buscher, Merino, Hurlé, Izpisúa-Belmonte, y Hurlé.

Bajo el título ¡BMP and Activin membrane-bound inhibitor (BAMBI) reveals the involvement of the TGF-β family in pain modulation», ha sido publicado en «Journal of Neuroscience» el pasado 27 de enero.

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