Primer “páncreas artificial” eficaz para controlar a los diabéticos

LONDRES, 5 (Reuters/EP)

Un grupo de investigadores de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, han conseguido usar un “páncreas artificial”, compuesto por un sistema de bombas y monitores, para mejorar el control del nivel de azúcar en la sangre que presentan los pacientes con diabetes. Este trabajo, el primero que demuestra que este innovador sistema funciona mejor que los tratamientos convencionales, se ha publicado en la revista científica “The Lancet”.

Los autores de este estudio probaron este “páncreas artificial” en 17 niños con diabetes tipo 2 durante varias noches en un hospital y descubrieron que lograba mantener sus niveles de azúcar en sangre dentro de la media considerada normal durante el 60 por ciento del tiempo.

Este nuevo sistema, cuya implantación requiere que el paciente lleve consigo un monitor del tamaño de una caja de cerillas y una bomba de un tamaño similar con un tubo para administrar insulina al organismo, casi requiere la mitad de tiempo que los controles de azúcar en sangre tradicionales para los pacientes con niveles preocupantes o peligrosos.

Los fabricantes de dispositivos médicos han estado trabajando durante años para desarrollar los denominados “páncreas artificiales” para administrar insulina a los pacientes con diabetes tipo 1, una enfermedad autoinmune en la que el cuerpo destruye su propia habilidad para producir insulina. Los organismos de los pacientes con diabetes tipo 1 son incapaces de descomponer de forma adecuada el azucar y si no recibe tratamiento, los vasos sanguíneos y los nervios se destruyen, los órganos fallan y el paciente muere.

Según explicó el investigador Roman Hovorka, responsable del trabajo, “estos dispositivos pueden transformar el manejo de la diabetes tipo 1, pero parece ser un proceso gradual”.

A su juicio, los resultados de este trabajo son “un importante paso adelante” hacia el objetivo de poner en el mercado un “páncreas artificial”. Sin embargo, advierte de que aún se necesitarían varios años para perfeccionar esta técnica antes de que se pueda incorporar día y noche en la vida normal de los pacientes.

“Es como lo que ocurre con los teléfonos móviles. Cuando comenzamos, la tecnología no era demasiado buena y la funcionalidad era limitada, por lo que hicieron falta varias generaciones para llegar hasta los aparatos que conocemos hoy. Esta misma situación se está dando con estos nuevos dispositivos”, explicó.

La Fundación de Investigación en Diabetes Juvenil dijo el pasado mes que estaba trabajando para desarrollar y probar un sistema que actúe como un “pancreas artificial” con la farmacéutica estadounidense Johnson & Johnson”s, con Animas, fabricante de bombas de insulina, y con DexCom Inc, que hacen dispositivos de monitorización continua de glucosa.

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