Nanopartículas de oro y plata transportan anticancerígenos a células antitumorales

SEVILLA, 4 (EUROPA PRESS)

Un equipo de científicos de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (UPO), dirigido por la profesora Ana Paula Zaderenko, desarrolla un proyecto para direccionar fármacos hacia cierto tipo de tumores cancerígenos mediante el uso de nanopartículas de oro y plata.

El estudio “Desarrollo de Nanopartículas para Nuevas Terapias Selectivas Contra el Cáncer”, financiado por la Fundación Progreso y Salud de la Consejería de Salud, pretende asó conseguir que el tratamiento ataque al tumor maligno ignorando al resto de las células, según informó en una nota Andalucía Innova.

Para Zaderenko, uno de los grandes retos de la investigación en cáncer es conseguir encontrar “pequeñas diferencias” entre células sanas y tumorales que permitan poder enviar selectivamente el fármaco allí donde resulte necesario. De este modo, se evitaría que el tratamiento dañe a otras células, que también se multiplican muy rápido, y que provoque efectos secundarios como náuseas, vómitos, dificultades para la alimentación, caída del cabello o astenia, entre otros.

En este sentido, los expertos de la UPO trabajan con una serie de receptores relacionados con el factor de crecimiento epitelial y que se encuentran en las células que conforman determinados tipos de cáncer “con mayor presencia de la habitual”.

“Las nanopartículas de oro y plata ofrecen la ventaja de poder ser utilizadas como plataformas multifuncionales, es decir, permiten la unión de múltiples agentes de interés biomédico”, añadió la experta, quien explicó que dicha capacidad posibilita que la nanopartícula transporte, además del propio agente terapéutico de interés, otros agentes de direccionamiento o permeabilizantes de la membrana, “que permiten dirigir el fármaco a su sitio de acción de forma selectiva, o introducirlo dentro de la célula si la actividad del fármaco lo requiere”.

De esta forma, el equipo de Zaderenko ha logrado unir químicamente las nanopartículas con un anticuerpo capaz de dirigirlas hacia aquellas células tumorales que tengan “sobreexpresado” el receptor mencionado.

INHIBIR EL CRECIMIENTO CELULAR

Según la investigadora, el siguiente paso que se está realizando en este proyecto es intentar unir las nanopartículas, además de con el anticuerpo, con hebras de ácido ribonucleico de interferencia (siRNA), capaces de silenciar determinados genes. De esta forma, se pretende inhibir tanto la proliferación como la supervivencia de las células tumorales “deteniendo su crecimiento, sin que esto afecte a otras células sanas”.

“Se trata de introducir la nanopartícula unida a un determinado siRNA dentro de la célula tumoral, para que provoque el silenciamiento de un gen concreto, de forma que no produzca la proteína a la que va asociado y que se relaciona con su crecimiento”, concretó la experta, que matizó que si se silencia estos genes que fomentan la proliferación celular se podrá parar el crecimiento del tumor.

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