Estudian el modo en que determinadas plantas asimilan los fertilizantes nitrogenados

En Navarra existen tres zonas vulnerables a la contaminación de aguas por nitratos procedentes de fuentes agrarias

PAMPLONA, 24 (EUROPA PRESS)

Idoia Ariz Arnedo, ingeniera agrónoma y doctora por la UPNA con Mención de Doctora Europea, ha analizado en su tesis doctoral el efecto que la mayor o menor intensidad luminosa provoca en determinadas plantas, así como las consecuencias de su nutrición mediante fertilizantes nitrogenados con nitrato y amonio.

Según explicó la investigadora, este trabajo ha consistido en profundizar en el conocimiento de la manera en que las plantas absorben el nitrógeno suministrado, cómo, según la intensidad de luz, disponen del carbono y cómo todo esto influye a la hora de que asimilen el amonio, que para la mayoría de ellas resulta tóxico cuando se suministra en concentraciones elevadas.

La tesis doctoral, «Alta irradiancia y nutrición amoniacal en plantas: efecto en el balance carbono/nitrógeno y en la tolerancia al amonio», ha estado dirigida por el catedrático de Fisiología Vegetal Pedro M. Aparicio Tejo y el profesor José F. Morán Juez, del Departamento de Ciencias del Medio Natural de la UPNA, y ha obtenido la calificación Sobresaliente cum laude y Mención de Doctora Europea.

La tesis destaca que en Navarra ya se han declarado tres zonas, en el acuífero aluvial del Ebro y afluentes, vulnerables a la contaminación de aguas por nitratos procedentes de fuentes agrarias. Así, según la Orden Foral 128/2009, 20 de marzo, las 3 zonas afectadas o en riesgo son los acuíferos aluviales del Ebro en Mendavia; del Cidacos, entre Tafalla y Murillo el Cuende; y del Ebro, entre Tudela y Alagón.

Según explicó Idoia Ariz, el amonio y el nitrato son dos fuentes de nitrógeno para las plantas y mientras que el nitrato suele ser la forma preferida de nitrógeno de las plantas, el amonio «resulta tóxico para la mayoría de ellas». No obstante, expuso, los síntomas que produce el amonio varía en las diferentes especies vegetales y se ha sugerido que la mayor o menor tolerancia depende de la disponibilidad de carbono, entre otros factores.

En ese aspecto se ha centrado su investigación, en «profundizar en el papel que juega la disponibilidad de carbono, suministrada por distintas intensidades de luz, a la hora de que la planta asimile el nitrógeno en forma amoniacal». Las especies utilizadas en su trabajo fueron guisante y Arabidpsis thaliana.

Entre las conclusiones del estudio, se señala que «las altas concentraciones de amonio y baja intensidad luminosa provocan una fuerte limitación de carbono en guisante y, en último término, una reducción del crecimiento de los cultivos (menor producción con respecto a nitrato). Además, la mayor disponibilidad de carbono y energía obtenida a través de la alta intensidad luminosa consigue revertir en gran parte el efecto tóxico del amonio y permite un mayor crecimiento y desarrollo de las plantas de guisante».

Por su parte, A. thaliana muestra un comportamiento distinto a guisante en su respuesta a la mayor disponibilidad de carbono. «Es posible que esta especie asimile el amonio en las hojas, mientras que en guisante se lleva a cabo principalmente en la raíz, por lo que la diferente localización de la asimilación del amonio podría estar condicionando el grado de sensibilidad-tolerancia de ambas especies a la nutrición amoniacal», explicó la experta.

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