Neumólogos alertan de que en invierno aumenta la contaminación del aire, causante de 16.000 muertes al año en España

MADRID, 30 (EUROPA PRESS)

Los neumólogos alertan de que en invierno se produce un aumento de la proporción de las partículas en suspensión o contaminación atmosférica, que agrava las enfermedades respiratorias o las asociadas a ellas –vasculares o cánceres– y es la causante de que en España mueran al año, de forma prematura, 16.000 personas.

Esta es una la principal conclusiones de la VII Reunión de Invierno Conjunta de las Áreas de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), celebrada en Palma de Mallorca este fin de semana, donde aseguraron que la contaminación del aire es uno de los «mayores problemas» de salud a nivel local y mundial.

Según la Comisión europea, se producen 370.000 muertes al año por esta causa en este continente y un estudio de la OMS de 2006 indica que dos millones de personas mueren cada año por la contaminación del aire, la mitad en los países desarrollados a causa de polución originada por industrias y tráfico.

Para los expertos, los principales contaminantes son las partículas en suspensión, el ozono troposférico y el dióxido de nitrógeno. «Cuando respiramos, respiramos mucho más que oxígeno, el aire contiene otros elementos que disminuyen la calidad del aire y tiene efectos nocivos en el medioambiente y la salud», explicó la coordinadora del Área de Enfermedades Respiratorias y Medio Ambiente de SEPAR, la doctora Cristina Martínez.

Asimismo, señaló que son «especialmente peligrosas» las partículas en suspensión, a veces tan pequeñas que son capaces de penetrar en las vías respiratorias y desencadenar reacciones inflamatorias en los pulmones. Destacó, además, que los principales grupos de riesgo son los niños, ancianos y personas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

Si en España, el sol y las altas temperaturas del verano aumenta la contaminación por ozono o smog fotoquímico, en invierno la falta de lluvias fuertes y vientos en amplias zonas del territorio español hace aumentar el nivel de partículas contaminantes en suspensión que permanecen más tiempo concentradas. En invierno también aumenta la combustión de materiales fósiles para la calefacción.

Por eso, Martínez señaló que la solución es reducir los niveles de contaminación atmosférica, limitando la velocidad de los vehículos en la ciudad y alrededores o el incentivo del uso del transporte público. «Se ha demostrado, en las ciudades que lo han estudiado, que estas medidas van acompañadas de un descenso de las exacerbaciones de enfermedades respiratorias y de la disminución del número de hospitalizaciones», concluyó.

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