Una experta afirma que la respiración de los embriones permitirá saber cuales son los mejores para implantar en el útero

VALENCIA, 26 (EUROPA PRESS)

La doctora del Centro de Fertilidad HCKD de New England (Estados Unidos) Lynette Scott aseguró hoy que el hecho de conocer la cantidad de oxígeno que consumen los óvulos y los embriones es «fundamental» para saber cuál es su potencial de desarrollo y si serán los más adecuados para conseguir un embarazo.

Scott se pronunció así durante su ponencia en el V Congreso Nacional de la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción (Asebir) –fundada en 1993 con la finalidad de agrupar a los profesionales que trabajan este ámbito, ya sea en tareas de aplicación clínica, investigación básica o genética reproductiva–, que se celebra desde ayer y hasta mañana en el Palacio de Congresos de Valencia, según informó el IVI en un comunicado.

En la actualidad, el estudiar la morfología de cada embrión es la forma de selección que tienen las clínicas de reproducción asistida para decidir cuál de todos los embriones que hay en el laboratorio de FIV será el que tenga más posibilidades de desarrollarse bien y lograr implantar en el útero materno.

Sin embargo, recientes estudios han demostrado que medir el consumo de oxígeno tanto del ovocito como del embrión cuando está sucediendo su división celular, «ofrece un patrón por el que guiar a los profesionales para saber cuál se va a desarrollar mejor».

Según explicó la doctora, los embriones en etapa de división sólo consumen un 30 por ciento de oxígeno, mientras que cuando comienzan a compactarse forman un blastocisto –embrión en su quinto día de desarrollo– y se expande, la cantidad de oxígeno consumido en la respiración aumenta aproximadamente el 70 por ciento.

Por ello, uno de los mayores desafíos en reproducción humana asistida reside en la «búsqueda de métodos que permitan una mejora sustancial de los resultados de implantación embrionaria y que ayuden además a eliminar el estigma de los embarazos múltiples en fecundación «in vitro»». La clave en el logro de dicha mejora, apuntó, reside en encontrar «marcadores embrionarios no invasivos que se asocien a la capacidad de implantación de los embriones».

En este campo concreto, el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) está trabando en un proyecto que «va a suponer una importante mejora». Se trata del denominado EmbryoScope, un incubador avanzado con el que se puede medir de forma no invasiva consumo de oxígeno por parte de un ovocito o de un embrión, de forma que ofrece «conocimientos adicionales sobre el funcionamiento de gametos y embriones, así como de su capacidad de crecer en relación con el consumo de oxígeno».

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