Expertos critican vacunar sólo al 9% de la población aunque haya dosis para el 60%

MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

El jefe de Servicio de Medicina Preventiva del Hospital Carlos III de Madrid, Juan Martínez, critica el protocolo de vacunación contra la gripe A que se va a iniciar el próximo 16 de noviembre en España y que incluirá sólo a un 9 por ciento de la ciudadanía cuando el Gobierno ha adquirido vacunas para inmunizar a un 60 por ciento de la población.

En el marco de la jornada formativa “Vacunas ¿panacea universal”?, organizada por la Organización Médica Colegial (OMC) y la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), este experto recordó que España ha adquirido un total 26,7 millones de dosis de dos de las vacunas aprobadas en la Unión Europea –22 millones a Novartis y 14,7 a GlaxoSmithKline (GSK)– pero, tras decidir el Ministerio de Sanidad y Política Social y comunidades autónomas los grupos de riesgo que serán inmunizados, sólo se utilizarán en torno a un 4,5 millones de estas dosis.

“El problema ha sido fijar unos grupos de riesgo exclusivos y no prioritarios”, reconoció Martínez, ya que van a sobrar más de 22 millones de dosis que “podrían ser utilizadas para vacunar a otros grupos de riesgo” que en otros países, como Estados Unidos o Canadá, sí que van a ser inmunizados, como es el caso de los niños.

A su juicio, inmunizando a los niños de entre 6 meses y 16 años “se podría evitar que la gripe se siguiera contagiando”, algo que con la vacunación prevista por Sanidad no sucederá. Según Martínez, diversos estudios han certificado que “vacunando por debajo del 40 por ciento de la población no se modifica la evolución de la epidemia, se protege individualmente a los vacunados, pero no se reducirá el número total de contagios”.

De este modo, este experto del Hospital Carlos III puso como ejemplo la vacunación que se priorizará en Estados Unidos, donde se incluye a personas de entre 6 meses y 24 años y a los cuidadores –padres, madres, tutores y personal de guardería– de los niños de menos de 6 meses, ya que en estos menores no hay evidencia científica que avale el uso de esta vacuna.

Otras propuestas que dio el doctor Martínez para “aprovechar” las vacunas adquiridas por el Gobierno pasan por vacunar también a profesores o mujeres que vayan a quedarse embarazadas; cooperar con otros países que tengan más complicada la compra de vacunas; u ofrecer la vacuna excedentaria a través de las oficinas de farmacia.

En cualquier caso, aseguró que “es mejor ponerla durante esta temporada ya que es dudoso que pueda servir para el próximo invierno, con independencia de su caducidad, ya que quizá haya otras vacunas trivalentes más eficaces”.

LA VACUNACIÓN LLEGA TARDE

Por otro lado, el doctor Martínez aseguró que la vacuna “va a llegar tarde” porque “se ha priorizado que todas las comunidades comenzarán a la vez” cuando, dijo, “algunas podrán haberla tenido antes”. Además, advierte de que este retraso en la vacunación puede propiciar que, como ha sucedido en algunos países del hemisferio sur, “haya ya muchos ciudadanos inmunizados de forma natural por la primera oleada del virus”.

Actualmente, en España se producen una media de 60.000 nuevos contagios semanalmente, señaló este experto, y aunque la vacunación se inicie el 16 de noviembre “la inmunización llevará su tiempo” y, por ende, “no se va a llegar a tiempo al repunte de casos previsto para estos días”.

En cuanto a la seguridad de las vacunas con adyuvante en embarazadas, Martínez valoró positivamente el “exceso de prudencia” tomado por Sanidad al no darles estas vacunas a las gestantes aunque reconoció que “todas son igual de seguras”. El único agravante, explicó, es que pueden provocar leves dolores en la zona del pinchazo y un poco de febrícula.

ACTITUD “DEPLORABLE” DE LOS MÉDICOS QUE NO QUIEREN VACUNARSE

“El problema en España es que los que tienen que vacunarse no quieren hacerlo”, resaltó el subdirector de Salud Pública del Ayuntamiento de Madrid, José Jover, en relación a la negativa que se está percibiendo en parte de la profesión médica a la hora de recibir la vacuna de la gripe A, algo que calificó como “deplorable” ya que todos los facultativos deben ser responsables con la función que desempeñan.

A su juicio, “tanto los profesionales sanitarios como los servicios esenciales deben vacunarse”, no sólo por ellos mismos, sino por los problemas de absentismo laboral que podrían suponer un aumento de bajas en estos colectivos, “más aún frente a un caso de pandemia como éste”.

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