Los antipsicóticos puede conducir al sobrepeso y la obesidad en niños

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

El uso de antipsicóticos puede conducir al sobrepeso y la obesidad en pacientes pediátricos, según un estudio del Sistema de Salud Hebreo de North Shore-Long Island en Estados Unidos que se publica en la revista “Journal of the American Medical Association” (JAMA).

La investigación muestra que muchos de los pacientes pediátricos y adolescentes que recibían la segunda generación de medicamentos antipsicóticos sufrieron un aumento significativo de peso junto con varios efectos secundarios sobre los niveles de colesterol y triglicéridos y otras medidas metabólicas.

Los investigadores, dirigidos por Christoph U. Correl, realizaron un estudio sobre los cambios en el peso y el metabolismo en un grupo de 272 pacientes pediátricos de entre 4 y 19 años que no habían recibido antes medicación antipsicótica.

Los pacientes tenían trastornos del estado de ánimo, esquizofrénicos y alteraciones conductuales o tendencia agresiva. Un grupo de 15 pacientes que no quiso participar o no tomaron los medicamentos sirvió como control. Los pacientes fueron tratados con los medicamentos antipsicóticos aripiprazol, olanzapina, quetiapina o risperidona durante 12 semanas.

Después de una media de 10,8 semanas de tratamiento, el aumento de peso fue de media de 8 kilogramos (kg) con olanzapina, 6 kg con quetiapina, 5 kg con risperidona y unos 4,3 kg con aripiprazol en comparación con un cambio mínimo de peso de 0,2 kilogramos en el grupo control.

Según apuntan los investigadores, cada medicamento antipsicótico se asoció con un aumento significativo de la masa de grasa y de la circunferencia de cintura. En conjunto, entre el 10 y el 36 por ciento de los pacientes pasaron a tener sobrepeso o considerarse obesos en 11 semanas.

Los investigadores también descubrieron que los cambios perjudiciales durante el periodo de estudio eran significativos en el caso de la olanzapina y la quetiapina en lo que se refiere al colesterol total, los triglicéridos, el colesterol no-HDL y la tasa de triglicéridos en relación al colesterol HDL.

Según explican los científicos, estos resultados son preocupantes dado que incluyen la masa de grasa y la circunferencia de cintura, que están asociados con el síndrome metabólico en adultos tratados con medicamentos antipsicóticos y enfermedad cardiaca en la población general.

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