Investigadores de la UPC diseñan sensores de viento para la superficie de Marte

BARCELONA, 20 (EUROPA PRESS)

Investigadores de la Universidad Politècnica de Cataluña (UPC) han desarrollado el proyecto «Marslab», unos sensores de viento para la superficie de Marte en colaboración con Rusia, Finlandia e instituciones españolas para lanzar una red de estaciones meteorológicas al planeta en 2011.

Este proyecto es uno de los que alberga el edificio Knowledge to Market (K2M), inaugurado hoy, que acogerá durante un máximo de tres años los proyectos basados en Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i) antes de su salida al «salvaje mercado» a modo de incubadora y para que maduren lo suficiente como para ser competitivos económicamente.

El edificio que hoy se presentaba oficialmente «hospeda» 20 proyectos de investigación en sus instalaciones, entre los que destaca el Microtrón, un acelerador compacto de electrones que tendrá aplicaciones médicas en el campo de la radioterapia.

El K2M alberga también los proyectos de autentificación de obras de arte, una burbuja para respirar aire más puro, un sistema de navegación por GPS de alta precisión, tecnología espacial para observar la Tierra y mecanismos de predicción meteorológica para la gestión aeroportuaria.

El director del Parque Científico de la UPC, Paco Soler, explicó que estos investigadores no permanecerán indefinidamente en el K2M, ya que deben madurar sus proyectos junto a las empresas que los comercializarán posteriormente, también presentes en el K2M en colaboración con los investigadores, y comparó el edificio a una incubadora que custodia un proyecto hasta el parto, cuando puede competir plenamente.

Este edificio permitirá que la universidad transfiera a la sociedad sus «spin-off» con mayores garantías de éxito, amplíe sus «start-up» –negocio naciente con grandes posibilidades de éxito–, así como incrementar el número de patentes y reconvertir el modelo económico actual en una explotación del conocimiento en I+D+i.

El comisionado de Universidades e Investigación de la Generalitat, Joan Majó, destacó que la distancia entre las universidades y las empresas es cada vez menor, y apuntó que es una «necesidad imperiosa» ayudar al tejido productivo catalán.

Recordó al rector del centro, Antoni Giró, que el dinero invertido en el K2M –como en todos los edificios científicos de Cataluña– debe ser devuelto a la sociedad, «ya que esta confió en la universidad al invertirlos».

El secretario general de Universidades, Márius Rubiralta, contó que en el año 2000 Cataluña empezó a darse cuenta de que las universidades debían ofrecer investigación y transferencia además de docencia, y, en este sentido, citó las recientes fusiones de cajas de ahorros en Cataluña: «Las universidades deben buscar agregaciones con las empresas para participar en el cambio de modelo productivo».

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