En 4 o 5 años se podrán inhibir los genes que provocan la degeneración macular asociada a la edad

SANTANDER, 25 (EUROPA PRESS)

El doctor Álvaro Fernández-Vega ha declarado que en cuatro o cinco años se podrán inhibir los genes que provocan la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), según destacó durante su participación en una jornada de subespecialidad en el 85 Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO) que se celebra en Santander.

En dicho encuentro, los especialistas Álvaro Fernández-Vega y Jeroni Nadal expusieron los últimos avances en el tratamiento de los problemas que se producen en la mácula como, por ejemplo, la DMAE en su forma seca y húmeda, o el engrosamiento de la zona posterior de la mácula (maculopatía traccional miópica) que provoca la pérdida de visión central y se produce principalmente en pacientes con elevadas miopías (más de 6 dioptrías).

Fernández-Vega destacó que, en el campo de la DMAE seca (un problema para el que hasta el momento no había solución y que es la más prevalente con más de un 85% de los casos) están en estudio nuevos fármacos antioxidantes (tanto en forma de gotas como por vía oral) que permiten tratar de forma preventiva esta patología y frenar o ralentizar su evolución.

El especialista del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega de Oviedo se refirió también a la terapia de células encapsuladas para el tratamiento de la DMAE seca que permite, por vía genética, inhibir los genes que provocan esta patología y que consiguen igualmente ralentizar la evolución de la enfermedad. Esta terapia, añadió, “podría estar lista en 4 ó 5 años”.

Respecto a la DMAE húmeda, Álvaro Fernández-Vega destacó los buenos resultados de los fármacos antiangiogénicos y de la microplasmina, un medicamento que ayuda en procedimientos quirúrgicos como la vitrectomía y que llega incluso a evitar algunas cirugías.

Explicó que los antiangiogénicos utilizados para la DMAE húmeda son derivados de una medicación utilizada para tratar la metástasis en el cáncer colorrectal que inhibían la neovascularización de los carcinomas y que “funcionan muy bien” aplicados en el ojo.

En este sentido, precisó que el “reto” es ahora evitar las posibles recaídas que sufren los pacientes con DMAE húmeda para lo que en la actualidad se está intentando realizar combinaciones de tratamientos.

MACULOPATÍA TRACCIONAL MIÓPICA

Por su parte, Jeroni Nadal, coordinador de retina de la clínica Barraquer, realizó una puesta al día de la maculopatía traccional miópica, un engrosamiento de la zona posterior de la mácula (que en el caso de los miopes es mayor) y que provoca una disminución de la agudeza visual.

Tras explicar que se trata de una enfermedad que actualmente se puede corregir, Nadal indicó que la técnica se basa en la introducción de elementos intraoculares para eliminar las membranas que generan la tracción de la retina logrando así la relajación de la misma y mejorando la visión del paciente.

La maculopatía fraccional miópica afecta a las personas con altas miopías (por encima de 6 dioptrías) y resulta muy invalidante ya que provoca pérdida de visión central (similar a la DMAE).

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