El aumento de la esperanza de vida se debe en un 90% a la innovación tecnológica del área cardiovascular, según expertos

El domingo se celebra el Día Mundial del Corazón con el lema “Trabaja con Corazón”

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

La esperanza de vida en los países occidentales ha aumentado en seis años en las últimas cinco décadas, y en torno al 90 por ciento del total de años ganados se debe a los avances e innovaciones tecnológicas producidas en el área cardiovascular, según revelan datos de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) con motivo del Día Mundial del Corazón que se celebra este domingo 27 de septiembre bajo el lema “Trabaja con Corazón”.

Según destacó la federación, el impacto de la evolución tecnológica en la prevención y el tratamiento de las alteraciones cardiovasculares ha sido especialmente significativo y no ha sido superado por ningún otro área de especialización. De hecho, en patología cardiovascular el descenso en la mortalidad en los últimos 50 años es infinitamente superior al que se ha experimentado en otras patologías.

En este sentido, el presidente de la Sociedad Española de Cirugía Cardiovascular, el doctor Joseba Zuazo, señaló que en el ámbito de la cirugía cardiaca las tecnologías más destacadas han sido, por un lado, los dispositivos que actúan directamente en el corazón, como desfibriladores implantables, la terapia de resincronización cardiaca o los sistemas de asistencia ventricular y, por otro, los dispositivos que han permitido hacer intervenciones menos invasivas y más eficaces.

“Hay muchos pacientes que antes morían porque no eran candidatos a trasplante y que ahora son tratados con dispositivos tecnológicos”, indicó, añadiendo que “además de aumentar la expectativa de vida, estos avances han hecho posible incrementar también la calidad de vida de los pacientes cardiacos”.

Por su parte, el presidente del sector de Cardiovascular, Neurocirugía y Tratamiento del dolor de Fenin, José Luis Bosch, señaló cómo las tecnologías sanitarias “han permitido hacer más efectivos los tratamientos, reduciendo las estancias hospitalarias, disminuyendo el absentismo laboral, entre otros aspectos de gran valor para la calidad de vida de un paciente y la sociedad en su conjunto”.

En los países desarrollados, la enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de mortalidad, y la edad es uno de los principales factores que contribuyen a aumentar su incidencia. En este sentido, se estima que en 2020, el 20 por ciento de la población será mayor de 65 años.

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