Un equipo del CSIC desarrolla un nuevo método para detectar las estructuras de las proteínas por ordenador

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un nuevo sistema por ordenador que permite reconstruir la estructura de las proteínas partiendo de un pequeño conjunto de datos que no necesitan ser excepcionalmente buenos y ahorra meses de trabajo.

El sistema, bautizado con el nombre ARCIMBOLDO en honor al pintor italiano Giuseppe Archimboldo, ofrece imágenes reconocibles de proteínas a partir de unos fragmentos, de forma similar a los bodegones de vegetales del pintor, en los que se puede ver rostros humanos a partir de unos pocos elementos bien ubicados.

ARCIMBOLDO usa 100 ordenadores en red como si fueran un supercomputador. Los resultados han sido publicados en la revista Nature Methods. «Es un método computacional que permite resolver estructuras macromoleculares por difracción de rayos-X a partir de un pequeño conjunto de datos y sin necesidad de efectuar laboriosas modificaciones Funciona con datos de una calidad normal cuando, hasta la fecha, únicamente con muchos datos se podía resolver», explica la investigadora del CSIC y directora de la investigación, Isabel Usón.

Hasta el momento, uno de los métodos habituales para visualizar las proteínas era la cristalografía de rayos-X, que consiste en hacer pasar un haz de rayos X a través de un cristal de la sustancia estudiada.

«Esta técnica, que ofrece una imagen tridimensional de las proteínas con un alto grado de detalle y precisión, no consigue calcular directamente la estructura, sino que precisa una hipótesis inicial muy completa y exacta o apoyarse en las diferencias de varios conjuntos de datos medidos en cristales modificados. Llegar a interpretar los resultados de las modificaciones y resolver la estructura de la sustancia puede suponer muchos meses de trabajo experimental adicional», destaca, sin embargo, la investigadora del CSIC.

El sistema será accesible y gratuito para cualquier investigador que trabaje en un centro sin fines lucrativos. La investigación ha sido desarrollada por el equipo coordinado por Usón en el Instituto de Biología Molecular de Barcelona (CSIC), y ha contado con la colaboración de investigadores de la Universidad de Göttingen y del Max-Plank Institut de Química Biofísica de Alemania, y con el apoyo del Instituto Catalán de Estadística.

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