Más de 500 sustancias químicas tienen capacidad de alterar el equilibrio del sistema endocrino, según experta

SEVILLA, 14 (EUROPA PRESS)

La doctora en Ciencias Ambientales y experta en epidemiología de la exposición materno-infantil y los efectos de los contaminantes sobre el desarrollo y el crecimiento humano María José López Espinosa aseguró hoy que se han identificado “más de 500 sustancias químicas sintéticas” sobre las que “se conoce o se sospecha” que tienen capacidad “de alterar el equilibrio del sistema endocrino de los seres humanos y de otras muchas especies de seres vivos”.

En una ponencia dentro del marco de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Sevilla, esta experta dijo que el sistema endocrino, que es el que se encarga de los ajustes metabólicos, de crecimiento y reproducción, además de algunos procesos rápidos, como la reacción al miedo –a través de la adrenalina– “sufre diferentes alteraciones por la exposición a diferentes sustancias químicas, que dan lugar a diferentes efectos en distintos organismos mediante una relación que no se basa en dosis-respuesta”.

Al hilo de esto, López explicó que las primeras observaciones en humanos comenzaron a vislumbrarse cuando en 1975 se publicó un artículo en la revista “Science” que “evidenciaba que las hijas de mujeres tratadas con “DES” — un estrógeno que había sido recetado para prevenir abortos a mujeres que tenían problemas durante el embarazo– presentaban problemas reproductivos, cáncer vaginal y de cérvix y malformaciones en los órganos reproductores en porcentajes superiores a la media, por lo que se eliminó del mercado”.

“Serían un grupo de sustancias químicas exógenas al organismo, naturales o sintéticas, de muy diferente origen, estructura y uso, que interfieren en la producción, liberación, transporte, metabolismo, unión, acción biológica o eliminación de las hormonas responsables del mantenimiento de la homeostasis y regulación del desarrollo”, definió la experta.

Entra ellas, López destacó los “pesticidas organoclorados”, presentes en el sector agrícola y en algunos alimentos, los “alquilfenoles” de los detergentes industriales, los “parabenes” de algunos cosméticos y los “ftalatos”, presentes en plásticos y anti oxidantes. Componentes, según la experta, “con los que a diario el ser humano se relaciona a pesar de que la mayoría no conoce sus riesgos”.

Para concluir, la experta señaló que “no existe un umbral preciso para el desarrollo del efecto toxico, sino que las sustancias actúan en los estadios tempranos de la vida, produciendo lesiones irreversibles”. Además, la diversidad estructural de las sustancias, hace que sea “imposible predecir el efecto hormonal”, según apostilló.

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