Una niña de cinco meses supera una operación para extirparle un tumor bronquial

SEVILLA, 24 (EUROPA PRESS)

María Jesús, una pequeña de tan sólo cinco meses ha vuelto a la vida después de que un equipo de cirujanos pediátricos y anestesistas del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla le extirparan con éxito un tumor en el bronquio principal izquierdo que, según explicó su madre, Samanta, le impedía respirar y alimentarse con normalidad.

Desde aproximadamente su tercer mes de vida, Samanta empezó a observar que su pequeña «se cansaba mucho y apenas comía», según explicó en declaraciones a Europa Press Televisión. Además, aseguró que no podía dormir por la noches y se sobresaltaba a menudo.

Tras varias visitas al pediatra, derivaron a la pequeña al Hospital Universitario Virgen del Rocío donde le detectaron un tumor bronquial que le ocasionaba todos estos problemas. «Cuando me dijeron lo que le pasaba me puse a llorar porque María Jesús es una hija buscada y muy querida», admitió Samanta.

Varios TAC con contraste, biopsias y fibroscopias marcaron los días de María Jesús en el centro hospitalario, siempre junto a sus padres que no se separaron de ella en ningún momento, hasta que, finalmente, llegó la operación de la pequeña que la trajo de nuevo a la vida.

«Nos dijeron que había un 90 por ciento de posibilidades de que la cosa fuera mal porque el tumor estaba en un sitio muy complicado, pero nos arriesgamos y confiamos en los profesionales del Virgen del Rocío», relató Samanta.

La operación, el pasado 30 de junio, duró «seis horas y media», durante las cuales estos jóvenes padres sufrieron la incertidumbre de lo que ocurría dentro de quirófano. «Lo pasamos fatal porque veíamos salir a los niños pero no a mi hija», recordó Samanta, quien señaló que era una operación «muy difícil» que nunca antes se había practicado en España.

Finalmente, la pequeña María Jesús salió de la operación sana y salva. «Salió del quirófano sin intubación y comenzó a comer al día siguiente», indicó Samanta rememorando esos duros momentos. Además, aseguró que «sólo estuvo una semana ingresada», cuando estas intervenciones requieren más tiempo y desde que se operó «ha puesto un kilo, cuando antes le costaba mucho trabajo poner peso».

Ahora la pequeña «es una niña feliz y tiene mucha fuerza», dijo su madre, quien orgullosa del éxito de la intervención dio «gracias a los médicos y a Dios» porque su hija pueda vivir como cualquier otro niño de su edad.

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