La lactancia reduce las recaídas en esclerosis múltiple

MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

Las mujeres con esclerosis múltiple que dan de mamar a sus hijos durante al menos dos meses parecen menos propensas a las recaídas en el año siguiente al nacimiento de su bebé, según un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford en California (Estados Unidos) que se publica en la revista “Archives of Neurology”.

Los investigadores explican que la esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria crónica del sistema nervioso central que afecta sobre todo a mujeres en sus años reproductivos. Se sabe que las mujeres con el trastorno tienen menos recaídas durante el embarazo y un alto riesgo de ellas en el periodo posterior al parto.

Los medicamentos utilizados para tratar la esclerosis múltiple que modifican el sistema inmune, como el interferon beta y el natalizumab, no están recomendados para su uso durante el embarazo o la lactancia. Por ello, las mujeres con esclerosis múltiple que dan a luz deben elegir entre la lactancia y retomar el tratamiento.

Los investigadores, dirigidos por Annette Langer-Gould, estudiaron a 32 mujeres embarazadas con esclerosis múltiple y 29 sin la enfermedad que tenían la misma edad. Las participantes fueron entrevistadas sobre aspectos clínicos, menstruales y de lactancia durante el primer trimestre de embarazo y luego a los dos, cuatro, seis, nueve y doce meses tras el parto. Además, en las mujeres con esclerosis múltiple se realizaron exámenes neurológicos.

Más mujeres sanas que con esclerosis múltiple elegían la lactancia y entre aquellas que daban de mamar a sus hijos, las que tenían esclerosis múltiple eran más propensas a comenzar con la leche artificial en los dos meses siguientes al parto.

Según los autores, del 52 por ciento de las mujeres con esclerosis múltiple que no dieron de mamar o comenzaron con la leche artificial en los dos meses siguientes al parto, el 87 por ciento tuvieron una recaída en comparación con el 36 por ciento de las que sólo dieron el pecho durante este periodo de dos meses.

Los resultados mostraron que las mujeres con esclerosis múltiple y las mujeres sanas que sólo alimentaron a sus bebés con leche materna tuvieron una ausencia de menstruación más prolongada, lo que se asoció con un menor riesgo de recaída en las mujeres con la enfermedad.

La mayoría de mujeres con esclerosis múltiple que no dieron de mamar a sus hijos o les alimentaron con leche artificial dijeron que su principal motivo para hacerlo era tomar la medicación para la esclerosis múltiple.

El trabajo sugiere que las mujeres con esclerosis múltiple deberían ser animadas a alimentar a sus hijos sólo mediante lactancia materna durante al menos los dos primeros meses después del nacimiento en vez de volver a los medicamentos.

“Nuestros descubrimientos ponen en cuestión el beneficio de prescindir de la lactancia y volver a las terapias farmacológicas y deben ser confirmados en un estudio más amplio”, concluyen los autores.

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