Una hormona del embarazo protege frente al cáncer de mama

MADRID, 20 (EUROPA PRESS)

Las dosis más pequeñas de la hormona del embarazo gonadotropina coriónica humana podrían tener los mismos beneficios frente al cáncer de mama que dosis mayores, según un estudio del Centro del Cáncer Fox Chase en Filadelfia. Los resultados del trabajo, realizado en ratas, se han hecho público durante la reunión anual de la Asociación Americana de Investigación del Cáncer que se celebra en Denver (Estados Unidos).

Uno de los medios más eficaces para prevenir el cáncer de mama es concluir un embarazo a una edad temprana. Estudios realizados en el centro estadounidense han vinculado este efecto protector con la presencia de la hormona gonadotropina coriónica (hCG), una hormona producida por la placenta en los primeros meses de embarazo.

Sus descubrimientos en un modelo animal del cáncer de mama mostraron que las ratas expuestas a hCG durante un periodo de 21 días (la duración del embarazo de las ratas) son menos propensas a desarrollar cáncer de mama al ser expuestas a un carcinógenos conocido.

Los investigadores han descubierto ahora que incluso dosis mucho menores de hCG pueden evitar el cáncer de mama en las ratas. Los estudios de Johana Venegas e Irma Russo, las primeras científicas en proponer la hCG como un agente anticancerígeno, han mostrado que la hormona produce cambios protectores duraderos en el tejido de las mamas. En la actualidad las investigadores realizan ensayos clínicos con la hormona en mujeres en Estados Unidos y Europa.

Según explica Vanegas, «la capacidad para replicar los efectos protectores naturales del embarazo contra el cáncer de mama supondría un importante hallazgo para la salud pública. Para trasladar nuestros descubrimientos a los humanos se está realizando un ensayo clínico con hCG como agente preventivo frente al cáncer de mama en mujeres premenopáusicas sin embarazos previos».

El equipo de las investigadores estudió a ratas hembra vírgenes que fueron divididas en cuatro grupos: uno control, que no recibió la hormona, y tres grupos que la recibieron durante cinco, diez o 15 días consecutivos. Tras el tratamiento, cada rata recibió una única dosis de un agente que inducía cáncer de mama.

Según señala Vanegas, el 90,9 por ciento de las ratas del grupo control desarrolló tumores de mama en comparación con el 71,4 por ciento, el 57,1 por ciento y el 15,4 por ciento de los animales tratados cinco, diez y 15 días respectivamente. Además, la media del tamaño del tumor también era más pequeña en todos los animales que recibieron alguno de los tratamientos con hCG.

«Los animales que recibieron hCG pero seguían desarrollando cáncer de mama lo hicieron mucho más tarde que los del grupo control, lo que además demuestra los efectos protectores de hCG», añade Vanegas. «Aunque no anticipamos efectos secundarios entre los humanos que usan hcg, ayuda saber que incluso las dosis más pequeñas proporcionan beneficios sobre el tejido de la mama», concluye la investigadora.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *