Quimioterapia y radiación aumentan hasta 5 años la supervivencia en cáncer cerebral

MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

Una combinación del fármaco de quimioterapia temozolomida y de radioterapia aumenta la supervivencia de algunos pacientes con glioblastoma hasta 5 años en comparación con aquellos que reciben sólo radioterapia, según un estudio dirigido por la Universidad de Lausanne en Suiza. Los resultados del trabajo se publican en la edición digital de la revista «The Lancet Oncology».

Durante más de 30 años, la radioterapia tras la cirugía ha sido el tratamiento estándar en el glioblastoma pero supone pocos beneficios para los pacientes. La media de vida para aquellos que sufren este cáncer cerebral era de 9 meses.

Los investigadores informan ahora de los resultados de cinco años de seguimiento del ensayo EORTC-NCIC en fase III. Los autores también examinaron si los factores clínicos y el perfil molecular de los tumores podría identificar a los pacientes con una supervivencia especialmente buena o una mejor respuesta a la quimioterapia.

Los resultados mostraron que a los 3 años, el 16 por ciento de los pacientes que recibían el tratamiento combinado seguían con vida en comparación con sólo el 4 por ciento que seguían una terapia sólo con radiación. A los cuatro años, la supervivencia global era del 12,1 por ciento en comparación con el 3 por ciento de quienes no recibían la combinación terapéutica y a los cinco años estas cifras eran del 9,8 por ciento y el 1,9 por ciento respectivamente.

Los progresos en la supervivencia en el grupo que seguía la terapia de quimioterapia y radiación se observaron en todos los subgrupos. Esto fue así incluso en pacientes que se consideraba padecían una peor progresión de la enfermedad, como en los de más edad, o en aquellos a los que no se pudo extirpar el tumor.

En los análisis exploratorios, la supervivencia global era mejor en los pacientes tratados con radioterapia y quimioterapia cuyos tumores portaban el gen MGMT inactivado. Casi la mitad de estos pacientes seguían vivos dos años después y también mostraban una ventaja en la supervivencia a los 3, 4 y 5 años. Los autores sugieren que la identificación de los pacientes con esta característica genética podría ayudar a seleccionar a aquellos que más se beneficiarían del tratamiento.

Según los investigadores, a pesar de estos avances la mayoría de pacientes sigue muriendo. Los autores señalan que no se descubrieron diferencias en el patrón de recurrencia entre los pacientes tratados sólo con la radioterapia o con la combinación de terapias.

Los autores advierten además que la terapia combinada podría reducir el tamaño del tumor y su agresividad pero que no va a modificar el comportamiento natural de la enfermedad y que por ello es improbable que conduzca a una cura.

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