Investigadores cántabros crean un submarino no tripulado de inspección que opera a más de 5.000 metros de distancia

Se trata de un dispositivo de control remoto de 1,60 metros de largo y 37 kilos de peso, que puede trabajar a 300 metros de profundidad

SANTANDER, 25 (EUROPA PRESS)

La Universidad de Cantabria ha creado un vehículo submarino no tripulado de inspección de altas prestaciones con capacidad para operar en el medio acuático a una distancia superior a 5.000 metros y a 300 metros de profundidad. El dispositivo, de 1,60 metros de longitud y 37 kilos de peso, tiene múltiples aplicaciones y cuenta con un equipamiento que lo hace único en España.

Entre sus utilidades figura la inspección del medio acuático, salvamento y rescate, reconocimiento de cascos de buques, localización y seguimiento de arrecifes artificiales y de flora submarina, control de dragados y vertidos, o localización de pecios.

El proyecto presentado públicamente hoy y cuya dirección científica ha corrido a cargo del profesor de Ingeniería de la Escuela de Náutica de la Universidad de Cantabria, Francisco Velasco, ha supuesto un coste de medio millón de euros y ha contado con financiación de los gobiernos de España, a través del Plan Nacional de Infraestructuras, y de Cantabria, así como de la propia universidad.

Se trata de un submarino ideado en su origen para la detección de minas, que los investigadores de la UC han reconvertido en instrumental científico, mediante un equipamiento de alta precisión, que consta de cámara de vídeo, láser, sonares, sensor de profundidad o cable de fibra óptica, entre otros elementos.

Su principal característica es su versatilidad, maniobrabilidad y “fácil” manejo, ya que sólo requiere la asistencia de dos personas y una lancha zodiac para acudir a cualquier lugar, según explicó Vicente Carrasco, representante en España de la empresa noruega Kongsberg, especializada en esta tecnología y que ha sido la encargada de materializar el proyecto.

La armada española y la noruega disponen de vehículos similares, pero el equipamiento específico con el que cuenta este modelo lo hace único en cuanto a su utilidad científica. Para el profesor Velasco, lo que hace “especial” esta infraestructura desarrollada por la UC es que puede ser operativo a una gran profundidad y “altamente manejable”.

El submarino dispone de baterías internas que le dan autonomía para operar ente dos y cuatro horas y se puede tener acceso a todos los datos a través del cable de fibra óptica.

Instituciones como el Puerto de Santander, el Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria, el Centro Oceanográfico de Santander y varios grupos de investigación de la propia Universidad cántabra han mostrado ya su interés por la utilización de este servicio, que la institución quiere poner a disposición de organismos y servicios que lo requieran, como una forma también de colaborar a su mantenimiento, señaló el rector de la UC, Federico Gutiérrez-Solana.

En este sentido, el rector destacó el compromiso de la institución académica de que estos “grandes equipos” no sean de uso exclusivo de los grupos de investigadores, sino que se pongan a disposición de todos los usuarios posibles.

Por su parte, el director general de Desarrollo e Innovación Tecnológica del Gobierno de Cantabria, Santiago García Blanco, destacó la “clara vocación” de transferencia tecnológica y de servicio a la sociedad de la UC.

INGENIERÍA MARÍTIMA

García Blanco señaló además que este vehículo submarino es una infraestructura alineada con la línea de investigación en Ingeniería Marítima, prioritaria en Cantabria, que va a contar con un gran tanque ubicado en el Parque Científico y Tecnológico y que va a poner a la comunidad “a la cabeza” en este ámbito.

Subrayó igualmente la “apuesta” del Gobierno regional por el desarrollo eólico, lo que también tiene una vertiente “ligada” al mar, donde este submarino va a tener “aplicaciones claras”.

El vicerrector de Investigación y Desarrollo de la UC, José Carlos Gómez Sal, destacó que este nuevo equipamiento es “una gran infraestructura” que tiene un coste también “muy elevado”, y se enmarca en el objetivo de la Universidad de ser “competitiva”.

En su opinión, disponer de un vehículo de estas posibilidades da la oportunidad de ofrecerlo a todas las instituciones y de usarlo “al más alto nivel”, ya que sus prestaciones son “realmente grandes” y puede abrirse a “cantidad” de colaboraciones y trabajos.

En cuanto al personal que va a encargarse de manejar el equipo, Velasco explicó que en un primer momento se les va a adiestrar en su utilización y después se concretará en función de las demandas del entorno cercano. Desde el punto de vista operativo, cada servicio científico tendrá asignado a un técnico con dedicación absoluta.

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