La caída del satélite de la NASA al mar «representa un retraso para futuras misiones», según un experto español

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

El catedrático en Física Teórica y premio de Investigación de la Real Academia de Ciencias en 1977, Antonio Fernández-Rañada, considera que la caída del satélite OCO de la NASA que se precipitó ayer en el oceáno Pacífico «podría representar un retraso para futuras misiones, ya que la agencia espacial tendrá que estudiar profundamente las causas para evitar fracasos futuros, hasta que logre estabilizarlo».

Rañada, que participó hoy en una conferencia organizada por el Grupo de Astronomía de la Facultad de Físicas de la Universidad a Distancia (UNED) en Madrid con motivo de la celebración del Año Internacional de la Astronomía, señaló que el reciente fracaso en la misión de la agencia espacial «pudo deberse a un fallo mecánico» y no considera que estuviese relacionado con un error en el cálculo de la trayectoria del satélite.

«No es distinto a cuando vas en un coche y se estropea, la diferencia es que en este caso puedes detenerte y en el espacio la pérdida de una pieza desvía la trayectoria pudiendo tener fatales consecuencias», detalló a Europa Press.

En este sentido, el físico destacó la «necesidad de ir avanzando en el conocimiento del Universo, a pesar de que siempre habrá aspectos de los que la humanidad no podrá asegurarse». Además, subrayó la importancia de la misión WMAP (por sus siglas en inglés) que la NASA inició en 2001 con el objetivo de de comprobar las distintas teorías sobre el orígen y la evolución del espacio. «Sus investigadores están tomando fotografías del Universo primitivo, porque para entender su evolución, tenemos que mirar al pasado», indicó.

«Actualmente, la mayoría pensamos que el Universo se originó hace 14.000 millones de años aproximadamente, fruto de una explosión; pero tenemos que saber que se trata de un fenómeno evolutivo y que se expanderá por siempre», explicó el experto. En este sentido, Rañada apuntó que «el espacio no es algo perpetuo, que se mantenga quieto, sino que su evolución es acelerada».

Finalmente, remarcó la posibilidad de que exista vida extraterrestre en otros planetas, a pesar de que para ello «necesitan darse una confluencia de fenómenos muy improbables». «Con las condiciones adecuadas podrían darse formas de vida en otros puntos del Universo, porque aunque no tengamos ninguna prueba que certifique su existencia, tampoco hay ninguna que la refute», destacó el físico.

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