Unas 30.000 personas padecen narcolepsia en España, aunque sólo el 5% están tratados por el desconocimiento de síntomas, según exper

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

En España existen actualmente unas 30.000 personas que padecen narcolepsia, aunque el desconocimiento de los síntomas que rodean a esta patología hace que sólo el 5 por ciento estén diagnosticados y tratados correctamente, según aseguraron distintos expertos en medicina del sueño que han participado en un seminario de UCB Pharma celebrado hoy en Sevilla.

Entre los principales motivos de dicho infradiagnóstico, se encuentra el hecho de que el exceso de somnolencia diurna, asociado a esta enfermedad, se pueda relacionar también con trastornos de sueño de patologías de tipo neurológico o psiquiátrico. Por esta razón, su identificación no resulta sencilla en la práctica clínica y es habitual que los pacientes que la sufren reciban un diagnóstico erróneo.

Para la miembro de la Unidad de Sueño del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, la doctora Georgina Botebol, a esto hay que unir la falta de sensibilidad social que acompaña a la narcolepsia, ya que los pacientes que sufren problemas relacionados con el sueño tienden a ocultarlos «por miedo a no ser aceptados, lo que retrasa también el diagnóstico».

Junto a la narcolepsia, el encuentro científico organizado por UCB también ha propiciado el debate en torno al síndrome de piernas inquietas, una patología que padece entre el 8 y el 10 por ciento de la población y caracterizada por un malestar en las piernas en forma de hormigueo e incluso de dolor que obliga al paciente a moverse y que aparece frecuentemente durante periodos de descanso e inactividad, particularmente durante la tarde y la noche.

CAUSANTES DE CANSANCIO Y FATIGA

Más relacionada con un problema de exceso de sueño la primera y con la dificultad para conciliarlo el segundo, tanto la narcolepsia como el síndrome de piernas inquietas causan cansancio, fatiga, agotamiento o bajo rendimiento laboral en los pacientes, además del riesgo de accidente asociado a la disminución del estado de alerta durante el día. Su importante impacto en la calidad de vida de los pacientes centra el interés actual de las investigaciones en este tipo de trastornos, todavía bastante desconocidos entre la población general.

En su tratamiento, además de pautas higiénicas dirigidas a implantar un horario regular de sueño, existen estrategias farmacológicas disponibles en la actualidad que permiten controlar adecuadamente los síntomas. «El oxibato de sodio, en el caso de la narcolepsia, y los agentes dopaminérgicos, en el caso del síndrome de piernas inquietas, son los tratamientos más novedosos con los que contamos hoy en día en el control de estas patologías», explicó la doctora Botebol.

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