Un estudio cuestiona el ejercicio físico continuo de alta intensidad en pacientes con EPOC grave

BARCELONA, 5 (EUROPA PRESS)

Un estudio de investigadores del Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM-Hospital del Mar) y del Hospital Clínic-IDIBAPS de Barcelona cuestiona el ejercicio físico de alta intensidad de forma continuada en pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) grave.

La investigación, publicada en la revista “Thorax”, alerta de que en los pacientes con EPOC grave y muy grave puede haber un incremento de los niveles de estrés oxidativo en los músculos de las piernas muy superiores a sus niveles en condiciones de reposo.

Según la investigadora del IMIM-Hospital del Mar y primera firmante del artículo, Esther Barreiro, aseguró que la importancia del aumento de los niveles de estrés oxidativo radica en que “es uno de los factores claramente implicados en el mal funcionamiento de los músculos periféricos en los pacientes portadores de una EPOC grave”.

“Si estos niveles aumentan en los músculos aún más como consecuencia de un programa de ejercicio físico intenso, la situación se puede agravar seriamente, conduciendo a una limitación todavía más importante de la tolerancia al esfuerzo de estos enfermos”, añadió.

El trabajo ha estudiado el estrés oxidativo muscular medido en el cuadriceps de 22 personas, 15 afectadas de EPOC grave y 7 sanas. La actividad física para el estudio se realizó sobre una bicicleta ergonómica, una hora al día cinco veces a la semana durante un periodo de tres semanas, recogiendo datos antes y después de ser sometidos al programa.

Entre los descubrimientos más importantes estaba que cuanto más bajas eran las fuerzas del cuádriceps y la capacidad de ejercicio de los pacientes, más elevados eran los niveles de estrés oxidativo muscular. Por otro lado, el exceso de moléculas oxidantes en los músculos de los pacientes dio lugar a la oxidación de proteínas muy importantes implicadas en el metabolismo de la glucosa, en las reservas de energía y en la contracción muscular.

En otro estudio recientemente publicado en “Free Radical Research”, en el cual participaron los mismos investigadores junto a especialistas del Hospital de Cruces de Barakaldo, puso de manifiesto que la estimulación magnética del cuádriceps en personas con EPOC grave y limitación al ejercicio se plantea como una buena alternativa terapéutica en la modalidad de entrenamiento muscular de tipo pasivo.

Los pacientes mejoraron su capacidad de esfuerzo –con el test de la marcha– a la vez que los tamaños fibrilares de sus cuádriceps también se engrandaron después de ocho semanas aplicada la estimulación magnética de sus dos cuádriceps. En cambio, las contracciones musculares intensas repetidas durante ocho semanas aplicadas con el estimulador magnético no comportaron aumento de los niveles de estrés oxidativo en estos músculos.

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