Espinosa apuesta por la investigación agraria para elevar la productividad en países en desarrollo

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

La ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa apostó hoy por el fortalecimiento de la investigación pública en materia agrícola, pesquera y alimentaria para contribuir a un aumento de la productividad en los países en desarrollo.

Durante su intervención en la II Jornada de la Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria para Todos, la ministra remarcó que, en la lucha contra el hambre, la primera estrategia debe consistir en facilitar el incremento de la producción agraria para la alimentación local en los países en desarrollo.

También defendió la necesidad de incrementar la inversión pública y privada en infraestructuras agrarias en estos países, así como la conveniencia de contribuir a que los mercados agrarios sean «más transparentes y eficaces».

Respecto a la política agraria europea, Espinosa mantuvo que «ha sabido superar las críticas del pasado y adaptarse al sentimiento de solidaridad de la sociedad con los países en desarrollo».

La Unión Europea es el primer importador mundial de productos agrarios de países en desarrollo (por delante de Estados Unidos, Japón, Canadá y Australia juntos), e importa el 80% de las exportaciones agrarias de África, el 45% de las de América latina y el 60% de las exportaciones agrarias de los Países Menos Avanzados (PMA).

«Esta situación es el resultado de un sistema de preferencias arancelarias que comienza por ofrecer acceso libre a todas las importaciones provenientes de los países menos avanzados, a través del programa «Todo Menos Armas» aprobado en febrero de 2001″, explicó Espinosa, quien agregó que en Europa se han reducido «radicalmente» las ayudas que distorsionan el comercio.

PROGRAMA DE DOHA

La ministra manifestó que España apoya la conclusión del Programa de Doha para el Desarrollo, y consideró que todos los miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) tienen que dar muestras de flexibilidad para lograr un acuerdo que aporte mayor estabilidad de los mercados internacionales de productos agrarios a largo plazo.

Asimismo, consideró prioritario que este acuerdo sea «ambicioso, global y equilibrado»; que beneficie más a los países más necesitados; y que les proporcione la flexibilidad suficiente para producir aquellos alimentos que sean especialmente importantes para su seguridad alimentaria, los medios de subsistencia y el desarrollo rural.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *