Medicina

Hacia una definición numérica del grado de dolor y otras sensaciones

(NC&T) El problema no es exclusivo de la comunicación entre paciente y médico. También afecta a las comunicaciones entre profesionales de la sanidad. Muchos estudios en los que aparecen valoraciones sobre esos parámetros son difíciles de comparar unos con otros o incluso de evaluar debidamente. El "dolor moderado" citado en un estudio puede ser muy distinto del mencionado en otro.

En un proyecto financiado por los Institutos Nacionales de Salud en EE.UU., David Cella (catedrático de la Escuela Feinberg de Medicina de la Universidad del Noroeste) y sus colaboradores, tienen ante sí el reto de revolucionar el lenguaje del dolor, así como el de la fatiga, el de la depresión y el de la ansiedad. Todos ellos son síntomas importantes para los expertos que tratan de verificar si, por ejemplo, un tratamiento médico mejora la calidad de vida de un paciente con una enfermedad crónica.

Si se hace constar que la temperatura de un paciente es de 39 grados centígrados, ese valor es objetivo y basado en una unidad de medida oficial. Si en un estudio se le otorga una puntuación de 36 a un dolor físico, o una de 32 a la fatiga, la ambigüedad es inevitable, a menudo aún cuando se den explicaciones sobre la escala numérica usada y los criterios empleados para definir cada uno de sus valores posibles, ya que no existe para tales parámetros un consenso como el brindado por las unidades de medida oficiales.

Esta situación es la que Cella y sus colaboradores intentan cambiar. El ambicioso proyecto persigue establecer definiciones científicas comunes para esos parámetros hasta ahora tan ambiguos.

Medición del dolor
David Cella. (Foto: Northwestern U.)
Él y colegas suyos de otras seis instituciones y de los Institutos Nacionales de Salud en EE.UU., han preparado un conjunto de tests informatizados, disponibles libre y públicamente, para que científicos y otros profesionales de la medicina midan el dolor, la fatiga, la depresión, la ansiedad y otros parámetros. Ahora será posible, por ejemplo, dar un valor de dolor de 75 que signifique lo mismo para cada científico o profesional de la medicina.

El nuevo proyecto se llama PROMIS. Más de un millar de investigadores ya se han registrado para poner a prueba las nuevas herramientas de definición.




Más artículos
Coeficiente intelectual
Simulador de gravedad
Actividad física en la vejez
Rasgos de un héroe
Efectos del estrés
Conectoma humano
Suministro preciso de insulina
Búsqueda visual
Medición del dolor
Ondas cerebrales
Dietas infantiles
Conducta alimentaria
Dolencias cardíacas
Yoga en el trabajo
Memoria de trabajo
Percepción a distancia
Número ideal de horas a dormir
Nanoiluminación
Respuestas neuronales
Recuerdos duraderos