Medicina

El zapatazo que Bush esquivó, útil para la ciencia

(NC&T) Cuando, al volar el primer zapato contra ellos, Bush se movió raudamente mientras que Maliki permanecía inmóvil, se llevó a cabo un experimento de la vida real cuyos resultados, analizados muchas veces desde entonces, respaldan la teoría de que hay dos vías independientes en el sistema visual humano.

La teoría propone que una de las vías corresponde a un sistema que guía nuestros actos, y que la otra corresponde al sistema convencional que nutre nuestras percepciones conscientes. El sistema científicamente más interesante es el que guía nuestros actos, ya que permite al cerebro "ver" cosas sin que seamos conscientes de ellas.

Cuando dos piedras se nos acercan volando con trayectorias muy similares, a nuestro sistema de percepción consciente puede parecerle que siguen el mismo camino, pero nuestro cerebro, a través del otro sistema, calcula automáticamente cuál de las dos tiene un rumbo más amenazante y dispara un movimiento instintivo en nuestro cuerpo para esquivarla, antes de que podamos darnos cuenta de qué sucede.

En el célebre video del lanzamiento del zapato, queda claro que el primer ministro no efectúa ningún movimiento para esquivarlo. Ello se debe a que en fracciones de segundo su cerebro ya ha analizado la trayectoria del zapato y ha determinado que no supone una amenaza para él que requiera de una acción evasiva. En el mismo lapso de tiempo, el cerebro de Bush efectúa el mismo análisis y determina que el objeto sigue un rumbo amenazante para él, por lo que dispara un veloz movimiento para esquivarlo.

Zapatazo de Bush
George W. Bush se agacha al percibir el peligro. (Foto: U. Washington)
Inspirados por este experimento de la vida real, Jeffrey Lin, Scott Murray y Geoffrey Boynton prepararon varios experimentos parecidos a la situación vivida por Bush y Maliki, y también a la que lleva a un bateador de beisbol a golpear con acierto una pelota. El objetivo de los experimentos era observar detalles prácticos de cómo opera este doble sistema visual.

En vez de enfrentarse a zapatos o pelotas, los estudiantes universitarios que participaron en los tres experimentos observaban una pantalla de ordenador, con el encargo de localizar en ella lo más rápido posible una figura oval entre muchos discos circulares, determinar su trayectoria y apretar un botón cuando lo hubieran hecho.

El detalle crucial era que algunas de las sesiones comenzaban con un estímulo sensorial que consistía en el movimiento del objetivo oval hacia el observador. Cuando este movimiento simulaba el que tendría un objeto real que siguiera una trayectoria de impacto contra la cabeza del observador, éste reaccionaba más rápido ante la figura oval que cuando el movimiento equivalía al de un objeto que, aunque aproximándose, no siguiera tal rumbo de impacto.

En otras palabras, esos experimentos mostraron que el estímulo del objeto en ruta de colisión contra el observador captaba la atención de éste, pero no el del objeto con la trayectoria de acercamiento sin riesgo de impacto. Y, lo que es también revelador, los sujetos, en otro experimento, eran incapaces de diferenciar conscientemente una trayectoria de la otra.

Los resultados del estudio respaldan, por tanto, la idea de que el sistema visual humano consta de dos circuitos independientes.




Más artículos
Idioma tonal
Mover la cabeza cuando hablamos
Zapatazo de Bush
Optimismo humano
Calidad del sueño
Bacterias en la piel humana
Jugo de cereza
Memoria para caras
Miedo al rechazo
Células madre de médula ósea
Señales de estatus
Actividad cerebral nocturna
Apoptosis
Robot cirujano
Regiones cerebrales
Mutación genética
Función de los genes
Encanecimiento del cabello
Riesgo de contagio
Corteza visual del cerebro