Medicina

La hora de comer activa genes en áreas específicas del cerebro


(NC&T) Entrenando ratones para comer a una hora en que normalmente no deberían, los investigadores encontraron que el alimento activa genes del reloj corporal en un área particular del cerebro. Aún cuando el alimento deje de aparecer, los genes continúan activándose a la hora prevista en espera del alimento.

"Este descubrimiento puede ser una puerta para adentrarnos en el misterioso ámbito de cómo las condiciones metabólicas en un animal pueden sincronizarse con el reloj del cuerpo", subraya el Dr. Masashi Yanagisawa, profesor de Genética Molecular y uno de los autores principales del estudio.

Los altibajos diarios vinculados a despertarnos, comer y otros procesos corporales, son conocidos como ritmos circadianos, los cuales son regulados por muchas fuerzas internas y externas. Los genes de un grupo implicado en estos ciclos son conocidos como genes "Period".

Cuando el alimento está disponible sin restricción, la fuerza controladora más potente es la luz, que establece el ciclo sueño / vigilia, entre otras funciones. La luz actúa en un área del cerebro llamada SCN.

Activar genes del cerebro
Masashi Yanagisawa (izquierda (Foto: UT Southwestern)
Pero destruir la SCN no afecta al reloj del cuerpo que establece el ritmo del comportamiento alimentario, lo que implica que el "marcapasos" circadiano para la alimentación debe estar en alguna otra parte.

Para encontrar la respuesta, los científicos impusieron a los ratones un horario de alimentación regular, y luego examinaron su tejido cerebral para hallar dónde estaban los genes Period activados en sincronía con las horas de las comidas.

Los investigadores pusieron los ratones en un ciclo luz /oscuridad de 12 horas, y proveyeron el alimento durante cuatro horas en mitad de la etapa lumínica. Como los ratones se alimentan normalmente por la noche, esa situación era para ellos similar a la de los humanos que comen a horas inadecuadas. Esos modelos disfuncionales para comer desempeñan un papel relevante en la obesidad humana, sobre todo en el hábito de tomar una comida extra a altas horas de la noche, o incluso levantarse de la cama para comer algo y luego seguir durmiendo, que con frecuencia son típicos en las personas obesas.

Los ratones pronto cayeron en un patrón de búsqueda del alimento desde dos horas antes de la hora de alimentación. También cambiaron de golpe su comportamiento normal de día / noche, ignorando la señal natural de que el día es su periodo usual para dormir.

Después de varios días, los investigadores constataron que la activación diaria del ciclo de genes Period en la región SCN no era afectada por el modelo anormal de alimentación.

Sin embargo, en unas pocas áreas del cerebro, los genes Period se activaban fuertemente en sincronía con el horario de alimentación después de siete días.

Cuando los ratones posteriormente pasaron dos días sin alimento, los genes continuaron activándose en sincronía con el horario de alimentación esperado.

Los investigadores que participaron en el estudio pertenecen al Centro Médico del Sudoeste (dependiente de la Universidad de Texas), al Instituto Médico Howard Hughes, y a la Universidad de Medicina y Odontología de Tokio.


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