Medicina

La aspirina y otros antiinflamatorios no esteroides podrían prevenir o retrasar la hiperplasia prostática


(NC&T/Mayo) "Este estudio insinúa que los AINES podrían mejorar el bienestar urinario masculino", señala el Dr. Michael Lieber, urólogo de Mayo Clinic y uno de los investigadores del estudio. El Dr. Lieber y sus colegas descubrieron que entre los consumidores de AINES, el riesgo de desarrollar hiperplasia prostática era un 50 por ciento menor al de quienes no los consumían, y que el riesgo de presentar síntomas moderados a graves disminuía en un 35 por ciento.

La Dra. Jenny St. Sauver, epidemióloga de Mayo Clinic e investigadora principal del estudio, comenta lo siguiente: "La magnitud y uniformidad de nuestros hallazgos refuerza la relación entre la ingesta de AINES y la disminución de la hiperplasia prostática benigna. No recomendamos a todos los hombres tomar aspirina, pero si ya la toman en forma regular debido a otras razones, nuestros hallazgos implican que podría también brindarles una ventaja adicional".

La hiperplasia prostática benigna aumenta con el envejecimiento: afecta a uno de cada cuatro hombres entre 40 y 50 años; mientras que entre los hombres de 70 a 80 años, la afección se presenta en casi la mitad. El diagnóstico de la enfermedad se establece, muy a menudo, cuando los hombres acuden al médico debido a problemas urinarios incitados por el agradamiento de la próstata, propio de esta afección.

"El cuadro típico de la hiperplasia prostática benigna es que los hombres empiezan a levantarse entre tres y cinco veces por la noche para orinar, hasta que sus esposas los obligan a ir al médico", acota el Dr. Lieber. "A veces, algunos hombres acuden al médico porque presentan problemas diurnos de micción, pues todo esto afecta negativamente la calidad de vida de la persona".

Según el Dr. Lieber, las personas de mediana edad normalmente toman un anti-inflamatorio, ya sea de venta libre o bajo receta médica, para prevenir enfermedades cardíacas o disminuir los síntomas de artritis.

"Nuestro estudio sugiere que la posible consecuencia no intencionada del hecho de que muchas personas en la sociedad actual tomen AINES puede representar una mejoría para el bienestar urinario masculino", añade. "De manera que si el médico principal de una persona le recomienda tomar AINES para algún otro problema, la próstata podría recibir un beneficio adicional. Sin embargo, sólo en base a este estudio no recomendaría tomar AINES a diario, debido a los posibles efectos colaterales que pueden tener, tales como úlceras estomacales".

La dosis de los AINES no parece afectar la disminución de los síntomas urinarios. Sólo un grupo pequeño de hombres tomaba dosis bajas de aspirina, pero incluso ellos parece que presentaron menor riesgo de síntomas urinarios, según señala la Dra. St. Sauver. Igualmente, parece que el tipo de AINE no tenía importancia en los resultados. La mayoría de los hombres estudiados (80 por ciento) tomaba aspirina, y quienes tomaban AINES sin aspirina, también presentaron menor riesgo para hiperplasia prostática benigna y síntomas urinarios, en comparación con quienes no los tomaban.

No se sabe cómo afectan los AINES a la hiperplasia prostática benigna y a los síntomas urinarios, según indica el Dr. Lieber. Para tratar de explicarlo, la Dra. St. Sauver menciona las siguientes teorías: 1) Los AINES disminuyen el crecimiento de la próstata en forma directa, o a través de mayor muerte celular en la próstata; 2) Los AINES disminuyen la inflamación en el tracto génito-urinario, que es el grupo de órganos que, incluida la próstata, participan en la reproducción sexual y proceso de micción.

Varios estudios sobre la disminución en el riesgo de cáncer de próstata entre los hombres que toman AINES fueron los que despertaron el interés de los científicos de Mayo Clinic por comprobar el impacto de la ingesta de AINES en la hiperplasia prostática benigna. La Dra. St. Sauver y sus colegas estudiaron a 2.447 hombres de raza blanca, escogidos al azar entre la población del condado de Olmsted, sede de Mayo Clinic. Desde 1990 a 2002, los participantes llenaron cuestionarios en base bianual, los cuales incluían información sobre el uso diario de AINES. Un subgrupo aleatorio también participó en una evaluación médica que incluía la valoración del nivel de antígeno prostático específico (PSA) y un ultrasonido transrectal, examen en el cual se introduce una pequeña sonda en el recto para obtener imágenes de la próstata. Un tercio de los sujetos estudiados tomaba AINES a diario al inscribirse en el estudio.

Los investigadores de Mayo Clinic indican que es necesario replicar los resultados de su estudio en estudios futuros. Si los resultados concuerdan con los de otras poblaciones, entonces otros estudios posteriores deberían también investigar cuál es la mejor dosis de AINES para disminuir el desarrollo de la hiperplasia prostática benigna, añade la doctora St. Sauver.


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