Medicina

Rastreando cocaína en las alcantarillas

Un estudio ha llegado a esta conclusión tras utilizar una nueva herramienta para medir los niveles de subproductos de la cocaína excretados en la orina, que se encuentran presentes en ríos y en aguas cloacales.

Gracias a este nuevo método, los autores han obtenido evidencias de que se consumen aproximadamente 40.000 dosis diarias de cocaína en el valle del Po, lo que contrasta con los informes oficiales para esta zona, según los cuales sólo 15.000 personas admitieron consumir la droga al menos una vez al mes.

Las estimaciones oficiales actuales de consumo de drogas, incluida la cocaína, están basadas en encuestas a la población, registros médicos y estadísticas policiales. Se sabe que estos métodos son poco fiables y tienden a subestimar la extensión del consumo de drogas ilegales, principalmente debido a que se basan en que los propios consumidores informen de su consumo. Al ser éste un comportamiento social inaceptable, los usuarios tienden a mentir acerca del mismo.

Ettore Zuccato, del Instituto Mario Negri para la Investigación Farmacológica, en Milán, y sus colegas, probaron una nueva herramienta para medir un residuo de cocaína denominado benzoilecgonina, que se puede hallar en las corrientes fluviales y en los sistemas de desagües debido a que es excretada en la orina de los adictos. El residuo es un subproducto de la metabolización de la cocaína en el cuerpo humano, y no puede ser producido de otra manera.

Los investigadores midieron los niveles de benzoilecgonina en el río Po y en las aguas residuales de ciudades italianas de tamaño medio. Sus resultados mostraron que el Po, el río más grande de Italia, y que cuenta con 5 millones de personas habitando en sus márgenes, transportaba de manera constante el equivalente a 4 kilogramos de cocaína por día. Esto implicaría un promedio diario de al menos 27 dosis de 100 miligramos por cada 1.000 jóvenes adultos de entre 15 y 34 años de edad (la principal franja consumidora de cocaína). En el valle del Po, esto se traduciría en un mínimo de consumo de 40.000 dosis diarias entre los jóvenes. Este número excede por un amplio margen las estimaciones oficiales nacionales, que, como se ha mencionado previamente, calculaban en 15.000 el número de jóvenes tomando la droga al menos una vez al mes.

Los datos de consumo que los investigadores han extraído de las aguas de ciudades medianas son consistentes con las cifras encontradas en el valle del Po.


Más artículos
Curación estrés
Conmoción cerebral
Enfermedad de Beethoven
Cerebros de autistas
Dulce analgésico
Movimiento clave
Imaginar pensamiento
Cerebro no nota parpadeos
Toxinas impulsan sentido gusto
Mujeres sienten más dolor
Genes seleccionan gente similar
Conocer dietas ancestros
Reacciones ante amenaza masculinidad
Rastreando cocaína en alcantarillas
Diagnóstico enfermedades infecciosas
<
Detalles cómo extiende cáncer
Hombres y mujeres difieren confiar
Relación videojuegos conductas agresivas
Cerebro reconoce imágenes