Teoría subastas
Matemáticas

Aplicaciones de la teoria de subastas

(NC&T/R+D CSIC) El Instituto de Análisis Económico del CSIC dispone de este know-how y ha trabajado para empresas y entidades públicas en el diseño de subastas.

Las subastas y otros mecanismos de mercado similares son usados para vender productos que pueden ir desde licencias para emisoras de radio y televisión hasta los derechos de explotación de pozos petrolíferos, los títulos de deuda pública o la asignación de licencias y obras públicas. Las subastas han sido aplicadas incluso para la contratación diaria de la producción y distribución de electricidad.

La regulación directa de los precios ha quedado en estos casos desplazada por mercados organizados de ofertas en los que el comprador-ganador es aquel que hace la mejor oferta según las condiciones establecidas en la subasta. Pero, ¿cómo diseñar la mejor subasta y garantizar la competencia?

Esto es lo que persigue la teoría de subastas. Esta disciplina permite modelizar las diferentes subastas del mercado, prever posibles situaciones problemáticas y aplicar los modelos a la realidad de forma que se garantice la eficiencia, por ejemplo. Esto es los que hacen en el Instituto de Análisis Económico (IAE) del CSIC, que estos días organiza, conjuntamente con la Universidad Pompeu Fabra, la conferencia sobre subastas Barcelona Economics Workshop on Auction Markets.

Diferentes empresas y entidades públicas españolas, como el Ministerio de Fomento o la antigua Comisión del Sistema Eléctrico Nacional, han requerido los servicios del IAE para diseñar los mecanismos de una subasta o de un concurso público, en el caso de administraciones.

Las subastas están pensadas por garantizar la competencia y que el comprador final sea aquel que más valora o mejor puede gestionar el bien subastado. Las subastas también dan una cierta garantía de transparencia y objetividad.

Aún así, la realidad ha mostrado que el procedimiento no es tan sencillo. Como ejemplo, productos similares pueden ser concedidos a precios muy dispares en diferentes modalidades de subastas por efecto de pequeños detalles de estas subastas, explica Roberto Burguet, investigador del Instituto de Análisis Económico y organizador de la conferencia.

Es lo que pasó con las subastas del espectro de frecuencias del mercado de telecomunicaciones en Europa: mientras que en el Reino Unido las compañías compradoras pagaron precios muy altos por los derechos de explotación, en Holanda los precios pagados fueron "ridículamente bajos". Otro riesgo de las subastas, especialmente cuando hay pocos competidores, es el de colusión, acuerdos entre dos o más partes para restringir la competencia del mercado y repartirse los beneficios, en contra de trabajadores y consumidores.

La teoría de subastas permite hacer simulaciones de lo que pasaría en diferentes circunstancias y con diferentes variables. Esto permite buscar el mejor diseño de subastas para cada situación y, también, detectar los posibles casos de fraude. Y es que el análisis de la evolución de las ofertas en casos reales permite obtener patrones de comportamiento. Hay casos históricos de corrupción que han llegado hasta los tribunales y que constituyen una buena fuente documental por estudiar y extraer un patrón de comportamiento.

"La teoría de subastas se desarrolló en la década de los 80", detalla Roberto Burguet, "y rápidamente avanzó hacia problemas analíticos muy complejos". Hacia mediados de los años 90 en los EE.UU. se hicieron las subastas de espectro de frecuencias, en las cuales se implicaron investigadores que diseñaron el procedimiento. Los resultados fueron muy buenos (la subasta pública se organizó y la asignación se resolvió muy rápidamente, en cuestión de meses), hecho que supuso un nuevo impulso para la disciplina, que se confirmó cuando el mercado eléctrico fue desregularizado en Europa.

Hablando de la contratación de obra pública, "aunque el marco legal es común", añade Burguet, "en las instituciones los mecanismos son muy dispares a la hora de hacer subastas". La ley no llega hasta los detalles mínimos y hay muchas situaciones que pueden favorecer que el mecanismo se desvirtúe. Si en un concurso público para conceder obra pública, por ejemplo, se valoran factores como la calidad del equipo o del proyecto, para los que no hay parámetros objetivos, se dará un riesgo muy elevado de manipulación de algún tipo, especialmente si las obras suponen mucho dinero.
  Haz click aquí para ver vídeos relacionados con este tema


Más artículos sobre...
Perfil Torre Eiffel
Calcular riesgo inversiones
Política matemáticas
Simulación caos
Teoría subastas
Airbags riesgos
Matemáticas y flamenco
Conjetura de Kato
Propagación mundial enfermedades
Procesamiento matemático del ruido
Evolución de ciudades
Matemáticas de la invisibilidad
Matematicas del siglo XX
Matemáticas otras dimensiones
Conexión preferencial en redes
Cuasicristales
Aritmética infantil
Programación matemática
Los hindúes se adelantaron a Newton
Pautas en la evolución linguística