Geología

El papel del CO2 líquido en la estructura de los diamantes

(NC&T) Los diamantes, encontrados casi exclusivamente dentro de las formaciones de kimberlita, son estables a grandes profundidades y en la superficie del planeta, pero se convierten rápidamente en grafito bajo las condiciones de altas temperaturas y bajas presiones de la mayoría de las erupciones.

Una nueva teoría sobre la formación de la kimberlita apela a la existencia de una especie de cuña inicial de dióxido de carbono fluido para explicar cómo los diamantes sobreviven cuando el magma los impulsa a ascender. Cuando el dióxido de carbono se abre paso hacia la superficie, el cambio súbito de presión hace que el líquido se expanda con rapidez y se transforme en gas, congelando de modo instantáneo al magma y deteniendo la erupción en ese lugar.

Lionel Wilson, profesor de vulcanología en la Universidad de Lancaster, y James W. Head III, profesor de geología planetaria en la Universidad Brown, desarrollaron la teoría mientras indagaban sobre una posible solución al problema de cómo podrían formarse las gotas de vidrio redondas en la Luna, pese a su carencia de atmósfera y a tener un campo gravitatorio bastante más débil que el de la Tierra. Cuando los científicos hablaban sobre el mecanismo propuesto, pensaron que éste podría explicar también cómo se forman las kimberlitas terrestres.

Un conjunto de preguntas difíciles de responder ha desafiado a los geólogos, que han intentado explicar la génesis de las formaciones de kimberlita cuya forma recuerda a la de una zanahoria. Los diamantes son un problema. La forma es otro. El cono invertido de una kimberlita está lleno de trozos partidos de magma solidificado, mezclado con glóbulos de vidrio y algunos diamantes, todos confinados en un estrecho espacio bajo tierra, y no esparcidos por el terreno como lo estarían en una explosión volcánica normal.

Estructura de diamantes
Mecanismo geológico para el transporte de diamantes. (Foto: James W. Head III)
Los geólogos encuentran poca evidencia de flujo de lava alrededor de estas formaciones, lo cual hace pensar que la erupción fue de repente "sellada" o detenida. También, los glóbulos de vidrio, al igual que los de la Luna que Head y Wilson estaban intentando explicar, aparecen a lo largo de la formación y no está nada claro cómo pudieron formarse en condiciones subterráneas.

Una implicación del mecanismo que Wilson y Head sugieren, es que las condiciones geológicas de la superficie tienen poco que ver con dónde se forman las kimberlitas, y por tanto con dónde se depositan los diamantes. A diferencia de algunas teorías recientes sobre la formación de las kimberlitas, no se necesita ninguna fuente de agua subterránea para controlar la potencia explosiva de la formación. Si esta nueva teoría demuestra ser cierta, sugeriría que el motivo de que se hayan encontrado tantos diamantes en África del Sur o en la región del Escudo Canadiense es principalmente porque allí es donde se les ha buscado, y que una prospección bien coordinada podría desvelar kimberlitas (y los diamantes asociados) en cualquier parte.


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