Ecología

Los incendios forestales en el norte pueden disimular el calentamiento Ártico

(NC&T) El humo transportado hacia el Ártico desde los incendios forestales en los bosques septentrionales podría enfriar la superficie ártica durante varias semanas e incluso meses, según el más detallado análisis realizado hasta la fecha sobre cómo el humo afecta al clima del Ártico con relación a su cobertura de hielo y nieve.

El humo en la atmósfera reduce temporalmente la cantidad de radiación solar que alcanza la superficie. Este efecto transitorio puede contrarrestar en algunos aspectos parte del calentamiento provocado por la acumulación en la atmósfera de gases de efecto invernadero y otros contaminantes.

La cantidad de energía solar que deja de alcanzar la superficie depende de la opacidad del humo, la elevación del Sol sobre el horizonte, y el albedo de la superficie, según los resultados del estudio.

Robert Stone, un científico atmosférico de la Universidad de Colorado, y sus colegas del equipo de investigación, analizaron el impacto climático a corto plazo de numerosos incendios forestales que azotaron a Alaska y al occidente de Canadá en el 2004. Ese verano, los incendios barrieron la cifra récord de casi 26.000 kilómetros cuadrados de bosques en el interior de Alaska, y otros 31.000 kilómetros cuadrados en Canadá.

Calentamiento Ártico
Humo forestal sobre Alaska, el 30 de junio de 2004. (Foto: NOAA)
Un observatorio climático de la NOAA cercano a Barrow, Alaska, aportó los datos para el estudio. El humo observado en Barrow era tan espeso que a veces la visibilidad disminuía a sólo kilómetro y medio. La profundidad óptica de aerosoles, una medida de la absorción total y el bloqueo de la radiación solar por las partículas de humo, aumentó en cien veces respecto a los valores típicos del verano.

El humo en la atmósfera tiende a enfriar la tundra libre de nieve, en tanto que la propia capa de humo se calienta, según comprobaron los autores del estudio. El humo tiene un efecto refrigerante aún más acentuado sobre las oscuras aguas oceánicas despejadas de hielo, y menor sobre la brillante nieve.

Observatorios de investigación ubicados a tan gran distancia como en Groenlandia y en el archipiélago noruego de Svalbard registraron asimismo valores elevados de profundidad óptica de aerosoles durante varias semanas en el verano del 2004, sugiriendo esto que la huella climática de los incendios forestales de América del norte tuvo un gran alcance. También se observó el humo de los mismos fuegos tan lejos hacia el sur como en el Golfo de México.




Más artículos
Formación de metano en los océanos
Calentamiento Ártico
Tormentas de arena del Sáhara
Rayos X de los relámpagos
Biodiversidad amazónica
Caza furtiva de elefantes
Teoría sobre el desarrollo de los monzones
Escasez de lluvia en África
Conexión climática de la Antártida
Niveles atmosféricos de CO2
Extinción masiva de vida marina
Contaminación en el Ártico
Sistemas de circulación de aire en la Tierra
Zonas protegidas para corales
Reacciones ecológicas
Acumulación crítica de CO2
Lagos alpinos
Subida del nivel del mar este siglo
Modelos climáticos en la petaescala
Recesión de un glaciar