¿Cómo evolucionaron las células primigenias?

Hace cuatro mil millones de años, en cuanto la temperatura del planeta bajó lo suficiente como para albergar vida, las células primiegnias debieron reproducirse sin sus herramientas proteínicas y sin paredes celulares, basándose en tenues membranas lípidas. Nuevas investigaciones sobre bacterias, que en principio se plantearon para aumentar la eficacia de  los medicamentos antibióticos, examinan cómo aquellas primitivas células pudieron evolucionar sin tales estructuras.

Mientras la inmensa mayoría de las bacterias tienen paredes celulares, algunas pueden cambiar a una “vida sin barreras” llamada estado de forma-L, que podría ser bastante similar a la estructura de las células primordiales. Un estudio publicado el 28 de febrero en la revista Cells revela cómo las bacterias con este estado de forma-L se dividen y proliferan, descubriendo el modo en que las primeras formas de vida celular se pudieron haber reproducido.

“La mayor sorpresa para mí fue comprobar la simplicidad del mecanismo. No requiere la presencia de complicadas proteínas”, afirma el autor principal del estudio, Jeff Errington de la Universidad de Newcastle. “Esto podría servir como explicación de cómo las células primitivas pudieron proliferar en los primeros días de la evolución”.

celulas estado de forma-l

La pared celular es una estructura de capas que rodea la célula para mantener su forma y protegerla del exterior. Está presente en todas las familias de bacterias y seguramente ya lo estaba en el primer ancestro de las bacterias. Aunque pudiera parecer lo contrario, esta estructura es tan importante que es el principal objetivo de muchos antibióticos por lo que algunas bacterias mutan a un estado de forma-L para esquivar el ataque de las medicinas.

Tal vez el cambio más chocante en relación a este estado de forma-L es el modo en que la bacteria se reproduce. En vez de seguir el complicado pero eficiente proceso de división celular, la bacteria adquiere una forma irregurlar con bultos que se separan para convertirse en células hijas. Aunque se conocen mutaciones genéticas relacionadas con las bacterias en estado de forma-L, se sabe bastante poco acerca de los mecanismos moleculares subyacentes a este particular estado.

Apuntando en esa dirección en este nuevo estudio, Errington y su equipo han identificado dos cambios genéticos imprescindibles para el crecimiento en el estado de forma-L en las bacterias. Una de esas mutaciones es necesaria para aumentar la producción de ácidos grasos en la membrana celular, ya que a continuación ésta tendrá que aumentar considerablemente para generar los “bultos” de donde saldrán las nuevas células. Al parecer, los científicos descubrieron que posiblemente bastase este aumento de ácidos grasos para hacer irregular la forma de la célula lo que implicaría que todo el proceso podría estar basado, y modificarse, en base a cambios biofísicos.

“Nuestro estudio abre el camino para entender cómo las bacterias en estado de forma-L pueden causar enfermedades y resistir a los antibióticos” según el propio Errington. “También ofrece un modelo para experimientos futuros dirigidos a determinar los mecanismos de reproducción de las células primitivas que pudieron preceder a la explosión de vida bacteriana en el planeta hace cuatro mil millones de años”.

En este enlace puedes ver un vídeo de cómo se produce este proceso de multiplicación celular.

1 Comment

  1. increible esta este articulo me facina
    🙂 🙂 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *