Buscando la materia oscura con un telescopio de rayos X

Se supone que la mayor parte de las fuerzas gravitatorias que mantienen unido a nuestro Universo proceden de alguna clase de materia oscura, o al menos la mayoría las teorías cosmológicas vigentes sostienen que es imprescindible su existencia para que el espacio no se expanda a velocidad ilimitada. Otra cosa es comprobar su existencia y evitar volver a caer en errores como el éter que llenaba todo el espacio para explicar la trasmisión de las ondas en el vacío espacial. Pero por su propia naturaleza, la identificación de esa materia oscura es más difícil de lo que podía pensarse y ahora el telescopio espacial de la ESA XMM-Newton, hecho para recibir rayos X, dedicará parte de su tiempo de observación a buscar esa materia oscura durante un tiempo de 1,4 millones de segundos (aproximadamente 16 días) apuntando hacia la vecina galaxia Draco, a unos 260.000 años luz de distancia. Esta galaxia enana es una galaxia satélite de la Vía Láctea y forma parte de nuestro grupo local de galaxias.

Este ambicioso nuevo objetivo indica que XMM-Newton ha superado con creces las expectativas puestas en él en su lanzamiento en diciembre de 1999. Este telescopio estudia procesos hasta hace poco desconocidos para los astrónomos, porque emiten sobre todo un tipo de radiación no detectable desde Tierra -los rayos X-. Eso ha permitido a XMM-Newton ser pionero en muchas áreas, desde el estudio de los agujeros negros al de las mayores estructuras del universo, los supercúmulos de galaxias.

Pero en su 15 cumpleaños el equipo científico de XMM-Newton, en el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), de la ESA, en Villanueva de la Cañada (Madrid), prefiere mirar al futuro: “XMM-Newton todavía tiene previsto ayudar a resolver muchas preguntas abiertas, desde cómo influyen las estrellas en los planetas que las rodean y en sus posibilidades de albergar vida, o como son los cometas que nos traen información sobre el viento solar, el sistema solar primitivo y el origen de la vida en la tierra, hasta cuestiones fundamentales sobre el Universo mismo, como cuál es la naturaleza de la materia oscura”, dice la astrofísica Maria Santos-Lleo (ESAC).

XMM-Newton detectó el año anterior una señal no atribuible a ningún fenómeno conocido en varios cúmulos de galaxias, en la galaxia M31 y también en el centro de nuestra propia galaxia. Una posibilidad es que esa enigmática emisión proceda de la desintegración de un tipo exótico de partícula conocida como ‘neutrino estéril’, predicha por la teoría, pero aún no detectada, y considerada candidata a formar la materia oscura.

Tal vez el veterano XMM-Newton aclare por fin el misterio.

XMM-Newton

 

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