Lentillas para frenar la miopía en niños: lo que debes saber

Existen un conjunto de anomalías que se pueden presentar en los ojos desde una edad muy temprana y entre ellas está la miopía. Ésta dificulta la visiónde lejos, haciendo que los objetos que se encuentran a cierta distancia se vean borrosos.

En edad escolar, es fácil y rápido detectar que algo está empezando a suceder con los ojos de tus hijos. Los niños empiezan a tener quejas sobre su visión al copiar de la pizarra, esta es una de las señales más frecuentes.

Puede comenzar a los 6 años de edad o en la etapa del desarrollo entre los 12 y 13 años. Hoy día es común encontrarse con esta situación en las clases. Los médicos han ido creando diversos tratamientos para frenar y controlar su progresión con los lentes de contacto.

Dentro de la amplia gama de lentillas existente, las lentes de contacto para la miopía y astigmatismo, son diseñadas específicamente para los niños con el fin de generar un mejor campo visual y detener su aumento.

¿Se corrige la miopía en niños?

La miopía en niños puede corregirse (no curarse o eliminarse) siempre y cuando se sigan las indicaciones médicas, con los medios sugeridos al paciente. Las lentillas ayudan en este proceso, tolerando más de tres dioptrías, y frenando el proceso de aumento durante los años.

Actualmente existe un tratamiento innovador cuyos resultados a largo plazo todavía están por comprobar. Se trata de unas lentes de contacto que se colocan sólo mientras duermes. El proceso consiste en que la córnea se adapta a la lente durante la noche y se retira por la mañana, aunque la córnea recupera su forma normal a lo largo del día y, por tanto, desaparece el efecto corrector.

Estas lentillas pueden ser utilizados en personas que tengan miopía entre 0,7 a 7 dioptrías pero también pueden corregir la hipermetropía, el astigmatismo y la presbicia, siendo cada vez más utilizados por pacientes para estos casos, sobre todo por deportistas o personas que necesitan mejorar su visión sin gafas pero para las que las lentillas tradicionales también suponen un inconveniente.

Ventajas de usar lentes de contacto en niños

Una de las características más habituales en los niños es la actividad constante, participan en muchas actividades que requieren movimiento. Los lentes de contacto al no ser un objeto externo que colocar, les da igual libertad que no si no las tuvieran.

Otro factor importante a tener en cuenta es la autoestima del pequeño, de gran importancia para él y sus padres. En muchas ocasiones, llevar puesto unas gafas puede ser objeto de burla por parte de compañeros de estudio o juegos.

A fin de cuentas es un maltrato que trae consecuencias psicológicas para el niño y su relación con el medio que les rodea. Es un punto más al tomar la decisión de elegir este tipo de lentes para el niño de temprana edad.

El rol de los padres y el cuidado de las lentillas

Los padres son el pilar para los hijos, a partir de ellos se estructura su educación, su comportamiento e higiene personal. Cuando son niños y hasta la adolescencia, los padres también se encargan de enseñarles cómo cuidar bien sus lentillas.

Deben enseñarles a lavar los lentes y el estuche. Además de esto es fundamental llevarlos a una revisión constante en su oculista. De esta forma se sabrá si se debe cambiar la fórmula aplicada o continuar un tiempo más con la misma.

De igual manera, aunque los adolescentes ya tienen control de su higiene personal, esto no debe darse por sentado. El adulto debe acompañarlos a control médico cada cierto tiempo para certificar que la salud de sus ojos está en buen estado.

¿Cuál es la edad para empezar a usar lentillas?

No existe una edad exacta para empezar a utilizar los lentes de contacto. Hay niños que comienzan con el tratamiento oftalmológico desde muy pequeños. En cambio hay otros casos donde se recomienda iniciar su aplicación durante la adolescencia o la madurez.

Si las lentillas se usan a tiempo, pueden corregirse ciertas dificultades visuales y hay muchos niños pequeños que gozan de un tratamiento oftalmológico, con el fin de tratar ciertos problemas en sus primeros años.

Las lentes de contacto suelen ser delgadas, de silicona o plástico, poseen un aspecto de color transparente y son fáciles de colocar. Hay blandos y duros, muchos prefieren los blandos, siendo su demanda cada vez mayor en el mercado, hasta el punto de que las lentillas desechables han copado prácticamente la totalidad del mercado en la actualidad.

Además de propiciar la corrección visual, ofrecen otras ventajas porque pueden añadir color a tus ojos, aunque no siempre se recomienda, dependiendo del caso. Para los niños es preferible mantener un aspecto natural hasta cierta edad por criterios de reconocimiento personal.

En cualquier caso, la última palabra depende del especialista. Solo él sabrá qué es lo más conveniente para tu hijo. De manera que elegir las lentillas para frenar la miopía en niños dependerá de su criterio profesional.

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