El consumo semanal de pescado se relaciona con un mejor sueño y un mejor aprendizaje

Estudios previos habían demostrado por separado una relación entre los omega-3, los ácidos grasos en muchos tipos de pescados y la mejora de la inteligencia, así como entre los omega-3 y un mejor sueño. Pero nunca antes habían estado conectados. Este trabajo, realizado por Jianghong Liu, Jennifer Pinto-Martin y Alexandra Hanlon de la Escuela de Enfermería y Adrian Raine de la Penn University, revela el sueño como un posible paso previo, el posible eslabón perdido entre el pescado y la inteligencia.

“Esta área de investigación no está bien desarrollada.”, dijo Liu, autor principal del artículo y profesor asociado de enfermería y salud pública. “Por ahora nos limitamos a los omega-3 provenientes de nuestros alimentos en lugar de los suplementos”.

Para el trabajo, una cohorte de 541 niños de entre 9 y 11 años en China, 54 por ciento niños y 46 por ciento niñas, completaron un cuestionario sobre la frecuencia con la que habían consumido pescado el mes pasado, con opciones que van desde “nunca” hasta ” al menos una vez por semana “. También tomaron la versión china de una prueba de coeficiente intelectual llamada Wechsler Intelligence Scale for Children-Revised, que examina las habilidades verbales y no verbales, como el vocabulario y la codificación.

Luego, sus padres respondieron preguntas sobre la calidad del sueño mediante el cuestionario estandarizado de hábitos de sueño de los niños, que incluía preguntas sobre la duración del sueño y la frecuencia de la vigilia nocturna o la somnolencia diurna. Finalmente, los investigadores controlaron la información demográfica, incluida la educación de los padres, la ocupación y el estado civil y la cantidad de niños en el hogar.

Al analizar conjuntamente todos esos datos, el equipo de Penn descubrió que los niños que dijeron comer pescado semanalmente obtuvieron 4.8 puntos más en los tests de cociente intelectual que aquellos que dijeron que “rara vez” o “nunca” habían consumido pescado. Aquellos cuyas comidas a veces incluían pescado obtuvieron 3.3 puntos más. Además, el aumento en el consumo de pescado se asociaba con menos alteraciones del sueño, lo que según los investigadores indica una mejor calidad general del sueño.

“La falta de sueño se asocia con el comportamiento antisocial y también el mal aprendizaje se asocia con el comportamiento antisocial”, dijo Raine, quien trabaja en la Escuela de Medicina Perelman de Penn. “Hemos encontrado que los suplementos de omega-3 reducen el comportamiento antisocial, por lo que no es demasiado sorprendente que el pescado esté detrás de todo esto”.

Pinto-Martin, quien es director ejecutivo del Centro de Iniciativas de Salud Pública de Penn, así como el Profesor de Enfermería Viola MacInnes / Independence y profesor de epidemiología en  Penn, ve un gran potencial para los descubrimientos de esta investigación.

“Se suma al creciente cuerpo de evidencia que muestra que el consumo de pescado tiene beneficios de salud realmente notables y debería ser algo mucho más difundido y promovido”, dijo.

“Introducir el pescado en la dieta desde la más tierna infnacia lo hace más apetecible”, dijo Pinto-Martin. “Realmente tiene que ser un esfuerzo concertado, especialmente en una cultura donde el pescado no se sirve o se huele tan a menudo. Los niños son sensibles al olfato. Si no están acostumbrados, intentan evitarlo”.

Por el momento, los investigadores recomiendan incorporar gradualmente más pescado en la dieta; el consumo, incluso una vez a la semana, mueve a una familia al grupo “alto” de consumo de pescado tal como se define en el estudio.

“Hacer eso es más fácil que dar un coscorrón a los niños para que se acuesten”, dijo Raine. “Si el pescado mejora el sueño, genial. Si también mejora el aprendizaje, como hemos visto aquí, todavía mejor. Dos por uno.”.

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