Biología

El nepotismo microbiano


(NC&T) El estudio, efectuado por biólogos de la Universidad Rice, se ha centrado en la ameba unicelular Dictyostelium purpureum, y aporta una prueba adicional del comportamiento social sorprendentemente sofisticado de los microbios, un comportamiento típico de los animales.

"Al reconocer a sus parientes, un microbio social puede dirigir hacia ellos un comportamiento altruista", destaca Natasha Mehdiabadi, la autora principal del estudio.

Reconocer a los parientes es un rasgo común de los animales, sean chimpancés, ardillas o avispas, y, dado que puede influenciar al comportamiento cooperativo, ejerce un efecto capaz de afectar a la evolución social de las especies.

Aunque los científicos han documentado numerosos casos de reconocimiento familiar, el estudio de la Universidad Rice es uno de los primeros en identificar el más sofisticado tipo de reconocimiento y favoritismo por parentesco en un microorganismo social.

En su estado natural, cuando el alimento escasea, los individuos D. purpureum se agrupan por miles, formando primero largas cadenas y luego cuerpos fructificantes similares a pelos.

En esta estructura parecida a la de un hongo, y al igual que ocurre en ellos, los cuerpos fructificantes constan tanto de un tallo como de esporas que reposan en su cima. Al final, las esporas son trasladadas, usualmente en las patas de animales que pasan por ahí, comenzando nuevamente el ciclo biológico. Sin embargo, para dispersar las esporas, algunos de los individuos de la colonia deben sacrificarse altruistamente para formar el tallo.

Los investigadores recolectaron cepas silvestres de D. purpureum del Houston Arboretum y las llevaron al laboratorio para ser cultivadas en placas.

En cada uno de 14 experimentos, un par de cepas fueron colocadas en una placa en igual proporción, y una de las cepas en cada par fue marcada con un tinte fluorescente.

El alimento fue restringido, haciendo que los microbios en cada placa formasen docenas de cadenas limosas y cuerpos fructificantes. Observando su desarrollo social, se encontró que los cuerpos fructificantes individuales tuvieron predominantemente una cepa u otra.

Los experimentos descartaron diferencias potenciales en el tiempo de desarrollo, y mostraron que estos organismos preferentemente se asocian con sus parientes.

No está claro cómo distingue la D. purpureum a sus parientes de quienes no lo son, pero los investigadores piensan que el proceso probablemente depende de un mecanismo genético.


Más artículos
Carpa sin oxígeno
Arqueas en los suelos
Virus de primates a humanos
Detectamos el sabor ácido
Mosca de la fruta
Hibernación lucha con los microorganismos
Huesos de Manati
La calvicie
Feromonas en padres e hijos
Rasgos raros en roedores
Genoma de la seta ostra
Código genético del álamo
Nepotismo microbiano
Bacterias en el cuerpo
Evolución en especies isleñas
Ataque de insectos
Estructura interna de una semilla
El estómago humano
Bacteria productora de hidrógeno
Orden del nacimiento de aves