Astronomía

Noticias breves de astronáutica

(NC&T)*Gracias a un lanzamiento para la Fuerza Aérea y la NASA, la isla de Wallops ha vuelto a la actividad espacial orbital. Un cohete Minotaur-I (SLV-6) despegó desde allí (rampa LA0B) el 16 de diciembre, llevando consigo a dos satélites experimentales llamados TacSat-2 y GeneSat-1. El despegue, que se produjo a las 12:00 UTC, se desarrolló normalmente, situando a la carga principal TacSat-2 en una órbita baja de unos 400 km unos 11 minutos después del lanzamiento. El vehículo, construido por MicroSat Systems sobre una plataforma de unos 350 kg, es propiedad del Air Force Research Laboratory y tendrá varias funciones. Su principal objetivo es demostrar que es posible construir rápidamente un satélite, lanzarlo y ponerlo en activo en el espacio. Una vez demostrado esto, el TacSat-2 dedicará entre seis meses y un año a sus 11 experimentos, entre los cuales se hallan un telescopio de medio metro de diámetro, un sistema de propulsión iónico, un panel solar avanzado, un receptor GPS, etc. El satélite trabajará respondiendo a las órdenes enviadas por las fuerzas militares desplegadas, obteniendo imágenes y transmitiéndolas a la Tierra con gran celeridad. También podrá actuar de forma autónoma. La carga secundaria es propiedad de la NASA. El GeneSat-1, construido por el centro Ames con participación de varias universidades, fue desplegado 10 minutos después que su compañero de viaje y es un ejemplo de nanosatélite, es decir, un vehículo de pequeñísimo tamaño y peso (apenas 4 kg). Su misión experimental será trabajar durante cuatro días en la observación del comportamiento de bacterias E. coli en microgravedad y expuestas al entorno espacial, las cuales viajan instaladas en el interior de un mini-laboratorio. El equipo dispone de sensores que pueden detectar proteínas y otros productos de la actividad genética. Transcurrido el plazo, el satélite continuará operando y siendo seguido desde la Tierra gracias a una baliza. La NASA quiere evaluar la estabilidad de los sistemas de la carga orbital durante períodos de cuatro meses a un año. Hacía 11 años que no se lanzaba un cohete orbital desde el suelo de la isla Wallops (21 años desde el último vuelo con éxito). En 1999 despegó desde allí un Pegasus bajo la panza de su aeronave de transporte. Más información en:

http://www.crestnrp.org/genesat1/ http://www.orbital.com/NewsInfo/MissionUpdates/TacSat-2.html http://www.wff.nasa.gov/tacsat2/

*Los científicos que están examinando las muestras capturadas por la sonda Stardust procedentes del cometa Wild 2, han llegado a la conclusión de que estos astros son un reservorio precioso para las moléculas orgánicas que son los ladrillos que forman la vida. Los investigadores han descubierto dos tipos de moléculas orgánicas ricas en nitrógeno en el Wild 2, que se añaden a la larga lista ya conocida de sustancias importantes para el desarrollo de la vida. Es decir, los cometas han demostrado ser un buen vehículo para el suministro primigenio a la Tierra de los compuestos ricos en nitrógeno, tan necesarios para el caldo de cultivo que los expertos creen dio lugar a la aparición de la vida. El hallazgo también confirma que el menú de compuestos orgánicos disponibles para este origen fue en su momento mucho más rico de lo que se pensaba. Las dos moléculas descubiertas en el Wild 2 son la metilamina y la etilamina, las cuales proporcionan una fuente de nitrógeno fijado, un recurso que habría sido muy escaso en la Tierra primitiva. La fijación del nitrógeno implica la conversión del gas nitrógeno muy estable (N2) de nuestra atmósfera a una forma utilizable biológicamente, como una amina o nitrato, los compuestos que podemos hallar en un fertilizante. Las enzimas que fijan el nitrógeno parecen ser muy antiguas, de manera que encontrar una fuente de nitrógeno fijado habría sido un reto muy temprano para la vida, desde el momento de su origen. Los cometas podrían haber sido los que proporcionaron cantidades significativas de ese nitrógeno estable y fijado, en la forma de metilamina y etilamina. Más información en:

http://stardust.jpl.nasa.gov/

*Un cohete Delta-7920-10, la primera misión desde la formación del consorcio de lanzamiento ULA (United Launch Alliance), ha servido para colocar en órbita un nuevo satélite espía ultrasecreto estadounidense. Bautizado solamente como NRO L-21, el vehículo partió desde la rampa SLC2W de la base californiana de Vandenberg, a las 21:00 UTC del 14 de diciembre. Propiedad de la National Reconnaissance Office (NRO), la carga útil fue colocada en una órbita inicial baja, sin que se sepa cuáles son sus objetivos y destino final. El NRO L-21 fue liberado a los 58 minutos del lanzamiento. Más información en:

http://www.ulalaunch.com/index.html

*El 11 de diciembre llegaron a Florida los componentes de la misión THEMIS (Time History of Events and Macroscale Interactions During Substorms), de la NASA. Su lanzamiento a bordo de un cohete Delta-7925-10 está previsto para el 15 de febrero. Hasta entonces, van a ser preparados y revisados para que todo esté listo para el despegue. La misión consiste en cinco satélites idénticos que formarán una constelación científica para el estudio de las auroras boreales y australes, originadas en tormentas geomagnéticas. THEMIS pertenece al programa Explorer y estará gestionada por el Goddard Space Flight Center. Los vehículos han sido diseñados y construidos por la University of California, el Space Sciences Laboratory (Berkeley) y Swales Aerospace. Más información en:

http://sprg.ssl.berkeley.edu/themis/flash.html

*Marte ha mostrado a los científicos un rostro más antiguo y rocoso bajo la superficie, tras obtener unos resultados que el principal investigador del radar MARSIS de la sonda Mars Express, Giovanni Picardi, de la Universidad de Roma 'La Sapienza', describe como "sin precedentes". MARSIS es el avanzado radar acústico que viaja a bordo de la nave Mars Express, de la ESA; sus resultados suministrarán nuevos e importantes indicios acerca de la aún misteriosa historia geológica de Marte. Las observaciones del MARSIS, el primer radar acústico subsuperficial que se utiliza para explorar un planeta, indican claramente la existencia de antiguos cráteres de impacto ocultos bajo las suaves llanuras del hemisferio norte de Marte. La técnica utilizada recoge el eco de ondas de radio que penetran bajo la superficie. MARSIS encontró evidencias de que dichos cráteres de impacto, de unos 130 a 470 kilómetros de diámetro, están presentes en gran parte de las llanuras bajas del norte. MARSIS "nos ofrece una especie de visión de rayos X", comentó Thomas R. Watters, del National Air and Space Museum's Center for Earth and Planetary Studies, de Washington y principal responsable de la presentación de los resultados. "Además de haber localizado cuencas de impacto desconocidas hasta ahora, hemos confirmado que algunas depresiones topográficas sutiles y aproximadamente circulares que existen en las llanuras están relacionadas con fenómenos de impacto". Los estudios de la evolución de Marte ayudan a entender el pasado de la Tierra. Algunas señales de las fuerzas que actuaron hace varios miles de millones de años son más difíciles de detectar en la Tierra, ya que en muchos casos han sido borradas por la actividad tectónica y la erosión. Los nuevos hallazgos acercan a los científicos planetarios a uno de los más antiguos enigmas sobre la evolución geológica y la historia de Marte. A diferencia de la Tierra, Marte muestra un gran contraste entre los hemisferios Norte y Sur. La casi totalidad del hemisferio Sur posee elevaciones accidentadas y con grandes cráteres, en tanto que la mayoría del hemisferio Norte es una planicie baja. Dado que los impactos que provocan cráteres pueden producirse en cualquier punto de un planeta, en general se cree que las zonas con menos cráteres son superficies más jóvenes donde los procesos geológicos han borrado las cicatrices de los impactos. La superficie de las llanuras del norte de Marte es joven y suave, cubierta por grandes cantidades de lava y sedimentos volcánicos. Sin embargo, los nuevos datos de MARSIS indican que la corteza oculta es muy antigua. "El número de cráteres de impacto con más de 200 kilómetros de diámetro localizados con MARSIS -explica Jeffrey Plaut, responsable de la investigación con MARSIS y perteneciente al Jet Propulsion Laboratory, de California- nos dicen que la corteza oculta de las llanuras del Norte debe de ser muy antigua, tal vez perteneciente a la primera época noeica (que abarca desde el nacimiento del planeta hasta hace unos 4.000 millones de años)." En los principios de la era noeica la formación de cráteres de impacto era muy frecuente en todo el Sistema Solar. Los resultados sugieren que la corteza de las llanuras del Norte es tan antigua como las elevaciones más primitivas que se ven en el Sur, que también se remontan a la era noeica, y que la dicotomía entre los hemisferios Norte y Sur tal vez procede de los inicios de la historia de Marte. "Son datos muy interesantes y desconocidos hasta ahora --añade Giovanni Picardi, de la Universidad de Roma 'La Sapienza' y principal investigador del MARSIS--. MARSIS puede ayudarnos a entender la geología de Marte mediante el análisis de la morfología superficial y subsuperficial. Además, un análisis detallado de los datos obtenidos por el instrumental nos puede ofrecer indicaciones valiosas sobre la composición de los materiales". (ESA)

*La sonda Cassini ha proporcionado más información sobre la topografía de la luna Titán. El 27 de noviembre, la nave efectuó su corrección de trayectoria OTM-81, usando sus motores auxiliares durante 160 segundos para un pequeño cambio de velocidad de 0,22 m/s. Mientras, en la Tierra, los científicos analizaban los datos enviados por el vehículo durante el sobrevuelo del 25 de octubre, que obtuvo las imágenes infrarrojas de más alta resolución hasta la fecha de la superficie. En ellas se han detectado las montañas más altas conocidas en la citada luna, recubiertas con capas de material orgánico y rodeadas de nubes. La cordillera observada tiene casi 60 km de largo, 30 km de ancho y una altitud máxima de 1,5 km. Las fotografías infrarrojas permitieron ver detalles de hasta 400 metros de diámetro. Los científicos aún no comprenden perfectamente las características de la estructura, pero esperan obtener más datos en futuros sobrevuelos, como el efectuado el 12 de diciembre, a unos 1.000 km de distancia, y el que ocurrirá el día 28, desde 1.300 km. Más información en:

http://www.nasa.gov/mission_pages/cassini/main/index.html

*La compañía ILS ha llevado a cabo otro lanzamiento comercial, esta vez con un satélite de comunicaciones geoestacionario propiedad de Malasia. Se trata del Measat-3, que despegó desde el cosmódromo de Baikonur a las 23:28 UTC del 11 de diciembre, a bordo de un cohete Proton-M/Breeze-M (53521/88518). Tras varios encendidos de la etapa superior, el vehículo quedó situado en la ruta de transferencia prevista. Con un peso de 4.765 kg, el Measat-3, construido por Boeing sobre una plataforma BSS 601HP, quedará situado sobre la posición geoestacionaria 91,5 grados Este. Desde allí, y gracias a sus 24 repetidores en banda C y a sus 24 en banda Ku, dará servicio a millones de personas en el área de Malasia, Indonesia y el sur de Asia. Más información en:

http://www.ilslaunch.com


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