Arqueología

Indagando sobre la transición evolutiva de la puesta de huevos al parto

(NC&T) La investigación ha sido efectuada por científicos de la Universidad Harvard y la Universidad de Reading.

Los mosasaurios y los ictiosaurios invadieron los mares del Mesozoico hace entre 251 y 100 millones de años. Ambos grupos de reptiles marinos extintos respiraban aire, pero desarrollaron adaptaciones para vivir en mar abierto, como patas en forma de aletas, cuerpos hidrodinámicos y cambios en la estructura de los huesos. Algunas especies evolucionaron hasta convertirse en enormes depredadores, como el ictiosaurio (parecido a una marsopa) que crecía hasta más de 20 metros de longitud. Los ictiosaurios, y posiblemente los mosasaurios, evolucionaron incluso hasta el parto en el cual la cría sale del interior de la madre con la cola por delante, una adaptación que ayuda a las ballenas y a las marsopas modernas a evitar ahogarse durante su nacimiento.

Al perder los requerimientos de tierra seca durante el ciclo de vida, a los ictiosaurios y otros reptiles marinos les fue posible llevar una existencia completamente acuática, un cambio que parece que fue ventajoso a juzgar por la diversificación que siguió a continuación.

Aun cuando las poblaciones de la mayoría de los animales tienen hembras y machos, la manera en que se determina el sexo de la descendencia varía. Algunos animales se basan principalmente en los cromosomas del sexo, como sucede en los humanos, donde dos cromosomas X producen una hembra, y un cromosoma X y uno Y producen un varón. Entre las especies marinas vivientes, las ballenas, las marsopas, los manatíes y las serpientes marinas tienen determinación de sexo cromosómica.

Evolución de los vivíparos
Fósil de Kronosaurus queenslandicus. (Foto: Mark Sloan/HMNH)
Por otra parte, en las tortugas marinas y los cocodrilos de agua salada, el sexo de la descendencia se determina generalmente por la temperatura a la que se incuban los huevos. Estas especies están además atadas a una existencia semiterrestre, debido a que sus huevos de cascarón duro que realizan un intercambio gaseoso deben ser depositados en tierra.

Nadie ha logrado esclarecer por completo cómo la determinación del sexo ha coevolucionado con el nacimiento por embarazo y parto y la puesta de huevos.

Chris Organ, Daniel E. Janes y sus colegas muestran que la evolución del nacimiento por embarazo y parto en una especie depende de la evolución previa de la determinación genética del sexo. Debido a que los restos fosilizados de hembras de mosasaurio e ictiosaurio embarazadas muestran que estas especies producían descendencia a través de embarazo y parto, debieron haber usado también la determinación genética del sexo, un punto sobre el cual el registro fósil no dice nada.




Más artículos
Yacimiento de Buena Vista
Animales más antiguos conocidos
Reproducción de los tiburones
Alfabeto del indo
Vertebrados trepadores
Dinosaurios carnívoros
Tablillas cuneiformes
Efecto invernadero
Arañas primitivas
Inicio del hielo Artico
Bipedalismo humano
Libro de Kells
Ardipithecus ramidus
Moais con sombrero
Predecesor del tiranosaurio
Evolución de los vivíparos
Titanoboa
Evolución de los cetáceos
Casquete polar antártico
Glaciares peruanos