Los dispositivos “wearables” no son más fiables que los smartphones para medir la actividad física

Como toda nueva corriente que llega, los dispositivos “wearables” (“hechos para llevar” en inglés) tienen que ser sometidos a una prueba sobre su validez y verdadera utilidad antes de acometer un gasto que en muchos casos es significativo. En el caso de los destinados a la medición de la actividad física, los resultados de una reciente investigación no son especialmente halagüeños.

El estudio, llevado a cabo por investigadores de la Perelman School of Medicine y el Center for Health Incentives and Behavioral Economics de la Universidad de Pensilvania estaba orientado a determinar la certeza de la parte técnica de la hipótesis que estima que los dispositivos electrónicos wearables difícilmente pueden inducir cambios en la conducta y mejoras en la salud de las personas que más lo necesitan centrándose, no ya en dispositivos de uso general como el smartwatch de Apple, sino en dispositivos wearables específicamente diseñados para la medición de la actividad física.

Podómetro

Directamente, aunque los dispositivos wearables han recibido una significativa cobertura de los medios de comunicación por su capacidad para registrar la actividad física de la persona que los porta, la mayoría de las aplicaciones con el mismo fin que se ejecutan en smartphones son igual de exactas y así se recoge en un estudio publicado en JAMA (Journal of American Medical Association).

El estudió probó 10 de los smartphones y dispositivos wearables más vendidos en los Estados Unidos y se los hizo llevar a 14 sujetos a los que hizo recorrer dos tandas de 500 y 1.500 pasos en una cinta de andar y repitiendo después el ejercicio para un total de 56 mediciones. Después de cada tanda se comprobaron las mediciones tomadas por cada smartphone con la correspondiente app instalada y las mediciones tomadas por los dispositivos wearables.

“En este estudio queríamos determinar una de las suposiciones que se hacen a favor de los dispositivos wearables, que son fiables. Después de todo si un dispositivo va a ser efectivo monitorizando -y posiblemente influyendo en- el comportamiento, hay que comprobar que los datos sean fiables” dice Meredith A. Case, directora del estudio y estudiante de la Universidad de Pensilvania. “Los datos resultantes nos dicen que los smartphones con la correspondiente app instalada son tan fiables como los dispositivos wearables para medir la actividad física”.

En el estudio, cada participante ha llevado los siguientes dispositivos durante los ejercicios en la cinta de correr:
– en una banda en la cintura: un podómetro y dos acelerómetros
– en las muñecas: tres dispositivos wearables
– en los bolsillos del pantalón: dos smartphones, uno con tres apps instaladas y otro con sólo una

Al final de cada recorrido, se tomaba nota de los pasos contados por cada dispositivo. Los datos de los smartphones fueron un poco distintos de los pasos realmente dados, con un margen de error entre el -6,7% y el +6,2% poro lo realmente significativo es que los datos recogidos por los dispositivos wearables tuvieron un margen de error mucho más amplio, moviéndose entre el -1,5% y el -22,7%.

Al final de este estudio, el resultado es que, partiendo de que el 65% de los adultos tiene ya un smartphone, resulta mucho más eficiente descargar una simple aplicación en el móvil que, además, en la inmensa mayoría de los casos o es gratuita o cuesta unos pocos euros.

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