Química

Nueva estrategia para ayudar a combatir el calentamiento global


(NC&T) Cuando se genera bioenergía por medio de la pirólisis, combustión a baja temperatura y sin oxígeno, las citadas materias vegetales producen biocarbón, que posee el doble de carbono en sus residuos que el presente en otras fuentes.

Este proceso podría duplicar la concentración del carbono en el residuo sólido, que puede ser devuelto al suelo en la estrategia conocida como "sumidero de carbono". Los gases de escape de este proceso, así como los de otros procesos de producción de biocombustibles, podrían entonces ser convertidos en energía.

"Este proceso, conocido como secuestro de biocarbón, podría reducir alrededor del diez por ciento de las emisiones por combustibles fósiles en Estados Unidos, en cualquiera de varios escenarios posibles", explica Johannes Lehmann, profesor de biogeoquímica del suelo en el Departamento de Ciencias de los Cultivos y de los Suelos, en la Universidad de Cornell.

El secuestro del biocarbón, combinado con la producción de bioenergía, no requiere de un avance científico importante, y la tecnología de producción subyacente es robusta, limpia y simple, lo que la hace apropiada para muchas regiones del mundo, según Lehmann. No sólo supone una reducción en emisiones de carbono, sino que también lo secuestra. Ello convierte a esta estrategia en un atractivo blanco para las subvenciones destinadas a promover energías más limpias.

Bioenergía por pirólisis
Esquema de la producción de bioenergía por pirólisis. (Foto: Cornell U.)
La mayoría de las plantas capturan el dióxido de carbono directamente de la atmósfera, y lo fijan en forma de biomasa, o en forma de materia orgánica incorporada al suelo. Pero llevando esto un paso más lejos, Lehmann recomienda calentar la biomasa vegetal en ausencia de oxígeno, en un proceso conocido como pirólisis a baja temperatura. Cuando es devuelto al suelo, el biocarbón constituye un sumidero de carbono estable a largo plazo.

También se ha demostrado que el biocarbón mejora la estructura y la fertilidad de los suelos, favoreciendo la retención y la eficiencia de los fertilizantes, así como mejorando la productividad de la tierra.

Al capturar los gases producidos durante el proceso de pirólisis, se puede producir energía en formas como calor, electricidad, o hidrógeno, entre otras. Al añadir el biocarbón al suelo, en lugar de quemarlo como una fuente de energía (el uso por ahora mayoritario), se logrará no sólo asegurar la salud de la tierra en las plantaciones para bioenergía, sino que también se reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero en un porcentaje adicional de entre el 12 y el 84 por ciento.

Comparada con la producción de etanol, la pirólisis que produce biocarbón, y bioenergía a partir de sus gases de escape, es mucho menos cara cuando los nutrientes para generar biomasa son desechos animales o residuos forestales recogidos durante los trabajos de prevención de incendios forestales.


Más artículos
Buckybola de boro
COFs, almacenar hidrógeno
Material superduro
Dispositivos espintrónicos
Reconocimiento molecular
Detector de virus in situ
Enzimas vegetales
Nanocristales de platino
Hologramas de rayos X
Hallazgos sobre fotosíntesis
Superconductores nanotecnológicos
Nanopegamento barato
Uso de nanotecnología
Carbono magnético
Bioenergía por pirólisis
Muerte celular programada
Plantas vitamina C
Fabricando proteínas a partir de cero
Material autorreparable
Química para vida en la tierra