Química

El café descafeinado no está exento de cafeína


(NC&T) Muchos consideran a la cafeína como la droga más consumida en el mundo. Y debido a la fuerte presencia del café en los hábitos alimentarios de mucha gente, quienes reciben de su médico la recomendación de excluir la cafeína de su dieta debido a ciertos trastornos como por ejemplo la hipertensión, deberían tener en cuenta que incluso la bebida descafeinada puede provocarles los efectos negativos que desean evitar. Así lo aseveran los autores del estudio, de la Universidad de Florida.

Los autores de esta investigación analizaron café descafeinado de diversos fabricantes, y constataron que la inmensa mayoría de estos cafés contienen algo de cafeína. "Si alguien ingiere de 5 a 10 tazas de café descafeinado, la dosis de cafeína puede fácilmente igualar a la de una o dos tazas de café con cafeína", explica el coautor Bruce Goldberger, profesor y director del Centro William R. Maples de Medicina Forense de la Universidad de Florida. "Esto puede constituir motivo de preocupación para aquellas personas a las que se les aconseja cortar el consumo de cafeína, por ejemplo, quienes padecen de trastornos renales o de ansiedad".

"A pesar del uso tan extendido de la cafeína, la mayoría de los textos médicos no contienen orientaciones sobre su consumo", explica Goldberger. "Pero incluso dosis pequeñas podrían tener efectos adversos en ciertas personas". Por eso, los investigadores de la Universidad de Florida se plantearon llevar a cabo el estudio, en dos fases, para medir la cantidad de cafeína que puede estar presente en el café descafeinado.

"Aunque la cantidad de cafeína en estos tipos de café se considera baja, alguna gente podría desarrollar dependencia física hacia estas bebidas", explica el coautor, Dr. Mark S. Gold, profesor de psiquiatría, neurociencia, salud comunitaria y medicina familiar en la Escuela Médica de la Universidad de Florida.

"Cabe preguntarse si el café descafeinado tiene la suficiente cafeína para estimular su propio consumo", plantea Gold. "Seguramente, tazas grandes y frecuentes de café descafeinado provocarían dependencia, y deberían contraindicarse en aquellos pacientes a los que sus médicos han aconsejado llevar una dieta libre de cafeína".

E incluso, según argumenta Goldberger, niveles moderados de cafeína pueden incrementar la agitación, la ansiedad, el ritmo cardiaco y la presión sanguínea en algunas personas susceptibles.

"Estudios llevados a cabo con sumo cuidado, demuestran que dosis de cafeína tan bajas como 10 miligramos, pueden tener efectos conductuales en individuos sensibles", aduce Roland Griffiths, profesor de Biología Conductual y Neurociencia en la Escuela Médica de la Universidad Johns Hopkins. "Lo fundamental es tener en cuenta que Descafeinado no quiere decir lo mismo que Exento De Cafeína".


Más artículos
Forma funcional proteínica
Dispositivos flexibles fotovoltáicos
Catalizador elimina el perclorato
Absorción del cobre
Propiedades de los explosivos
Membrana para desalinizar agua
Modular el comportamiento adictivo
Nanotubos de carbono
Tests químicos tridimensionales
El misterio del metano
Fullereno ovoide
El azul ultramarino
Fabricación de plásticos
La vida químicamente
Pequeños condensadores
Café descafeinado
Partículas polarizadas
Ritmo circadiano vegetal
Nanocristales de germanio
Revestimientos autolimpiables