Método eficiente para extraer el crudo de barcos hundidos
Después de que el buque "Prestige" causase un desastre medio-ambiental en España, se hizo evidente que las tecnologías existentes para extraer el crudo de tanques hundidos son extremadamente caras y poco eficientes y, por tanto, incapaces de extraer el petróleo en un corto espacio de tiempo para evitar una marea negra que afecte a la zona.
Otra limitación seria es la extracción de los componentes más pesados del crudo. De hecho, se calcula que, tras la operación de extracción del Prestige, unas 1.000 toneladas de los componentes más pesados del fuel permanecen todavía adheridas a los tanques del buque. Para eliminar estos restos de crudo se decidió utilizar microorganismos. Aunque son bacterias naturales de la zona, los expertos han introducido en los tanques los alimentos para que proliferen. De esta forma, la biodegradación de todo el fuel puede tardar unos 15 años, aunque lo más probable es que nunca se llegue a saber.
Un grupo de investigadores del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica (CSIC) ha estudiado y patentado un método basado en el uso de fluidos supercríticos para la extracción de crudo de petroleros hundidos de forma rápida y económica. Además, la utilización de este método permite la extracción de los componentes más pesados del crudo.
Los fluidos supercríticos son gases que sometidos a altas presiones (centenares de bares) alcanzan un estado intermedio entre líquido y gas, adquiriendo propiedades de ambos, como alta difusibilidad, propia de gases, y alto poder solvente, propia de líquidos. Los fluidos supercríticos se han aplicado en procesos de extracción en la industria alimentaria y farmacéutica, para cristalización o para procesos de limpieza y eliminación de residuos y contaminantes. Existen muchos procesos innovadores que, aprovechando estas características, mejoran las técnicas actuales por simplicidad, ahorro energético, por la calidad de los productos obtenidos y por ser ecológicamente limpios.
 | | Organismos marinos atrapados en el fuel. (Foto: Campaña "Prestige - Plataforma 1202", Instituto Español de Oceanografía) |
El aspecto más ingenioso del método desarrollado por los investigadores del CSIC para la extracción del crudo es que aprovecha la propia presión del mar para obtener las condiciones supercríticas. Por ejemplo, el "Prestige" se hundió a unos 3.850 metros de profundidad, donde la presión es de unas 400 atmósferas (equivalente a unos 405 bares). A esa presión una mezcla de CO2 y metano, en proporciones determinadas, se convierte en supercrítico, siendo capaz de extraer todos los componentes del crudo. Para barcos hundidos a menos profundidad, a 300 ó 400 metros, habría que aplicar otras mezclas más adecuadas, es decir, las que adquirieran la condición de supercríticos a esas profundidades.
La tecnología permite modificar la composición química, viscosidad y/o densidad de hidrocarburos contenidos en petroleros hundidos, con el fin de extraerlo y recogerlo en la superficie, para evitar su impacto medio-ambiental.
Al aplicar el fluido supercrítico sobre el hidrocarburo, lo disuelve de forma no selectiva, facilitando, a su vez, su fluidez y posterior salida al exterior a través de una canalización. Una mezcla de fluidos supercríticos, junto con la aplicación de modificadores, conducen a la obtención de fluidos que son supercríticos a las presiones y temperaturas existentes en el fondo del mar, y capaces de disolver todos los componentes del fuel.
Los investigadores han verificado experimentalmente, con éxito, estos procedimientos en una planta piloto, y actualmente están trabajando en un proyecto nacional para profundizar en el estudio de esta tecnología
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