Electrónica para registrar hallazgos arqueológicos romanos
Los arqueólogos participan en un proyecto para construir un Entorno de Investigación Virtual (VRE) que facilitará que investigadores geográficamente dispersos pero interesados en el trabajo, colaboren a través de enlaces online. El proyecto está financiado por el Joint Information Systems Committee (JISC).
Silchester es uno de los yacimientos arqueológicos romanos más importantes de Gran Bretaña. El diseño arquitectónico del pueblo permanece tal como era cuando los romanos lo abandonaron en el siglo V de nuestra era, porque nadie ha construido en él desde entonces. Las excavaciones son de gran interés para estudiosos en todo el Reino Unido y fuera de él.
Tradicionalmente, los arqueólogos excavan en el lugar durante ocho semanas cada verano y registran sus hallazgos usando papel y lápiz. Estos archivos son digitalizados el invierno siguiente para introducirlos en la Base de Datos Arqueológicos Integrados (IADB) con base en York, donde radica en un servidor en Reading.
El proyecto de Silchester, el VRE, tiene tres objetivos principales. El primero, modernizar el proceso de recolección de datos para ahorrar el tiempo que será gastado posteriormente en la digitalización de los archivos. El segundo, facilitar la colaboración online entre los investigadores, permitiéndoles compartir datos y experiencias. Y el tercero, hacer las bases de datos interoperables, para que puedan compararse los datos con facilidad, encontrando así nuevas correlaciones y enfoques. "El proyecto está modernizando el flujo de los datos logrando que fluyan directamente desde la excavación a su publicación, lo que tradicionalmente es un proceso muy largo", señala Mike Rains, miembro del equipo del proyecto y del York Archaeological Trust.
En esta nueva temporada, los arqueólogos han abordado el primer objetivo al abandonar papeles y lápices, utilizando en cambio ordenadores de bolsillo (PDAs). Aunque la excavación está a más de un kilómetro del pueblo, se estableció una conexión a Internet en el lugar, con la cooperación del vecino más cercano.
 | | Un plano de Silchester. (Foto: University of Reading ) |
Se grabaron los hallazgos en los PDAs, y entraron directamente en la IADB vía conexión con Internet. El supervisor del sitio tuvo acceso a los resultados de las excavaciones anteriores para poner los nuevos hallazgos inmediatamente en su contexto.
Entretanto, está empezando el trabajo en los otros dos objetivos del proyecto. "Estamos desarrollando algo cuyo elevado grado de compatibilidad le permitirá funcionar, por ejemplo, en un PC en casa, con conexión de banda ancha", comenta Rains.
Las bases de datos interoperables harán mucho más fácil la tarea de encontrar otros ejemplos de un nuevo hallazgo. El plan no es sólo habilitar las búsquedas de correlaciones entre bases de datos diferentes, sino también poder guardar los resultados de esas búsquedas. "Cuando alguien busque una correlación, será capaz de insertar un enlace para que alguien más no tenga que repetir ese ejercicio en el futuro. El usuario también podrá notificar el hallazgo automáticamente a otros especialistas que puedan estar interesados en el mismo tema", explica Rains.
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