Agujero negro solitario
Un equipo de astrónomos europeos ha usado dos de las más potentes instalaciones astronómicas disponibles, el Telescopio Espacial Hubble y el VLT (Very Large Telescope) del ESO (European Southern Observatory) en Cerro Paranal, para descubrir un brillante cuásar sin galaxia masiva que lo hospede. Los cuásares son poderosísimas y lejanas fuentes de radiación. Se las asocia normalmente con galaxias que contienen un activo agujero negro central.
Cuando el equipo estudió el cuásar HE0450-2958, localizado a unos 5.000 millones de años luz, no pudo encontrar evidencias de una galaxia anfitriona. Esto, sugieren los astrónomos, indicaría un raro caso de colisión entre una galaxia espiral aparentemente normal y un objeto exótico portador de un agujero negro muy masivo.
Con masas hasta de cientos de millones de veces la de nuestro Sol, los agujeros negros supermasivos se encuentran normalmente en los centros de las galaxias de mayor masa, incluyendo nuestra propia Vía Láctea. Estos agujeros negros a veces se manifiestan de manera espectacular, atrayendo por acreción gravitatoria la materia existente en sus inmediaciones. Los que capturan más materia de sus alrededores por unidad de tiempo brillan como cuásares.
Las observaciones de agujeros negros y objetos afines, realizadas durante la pasada década principalmente con el telescopio Hubble, han mostrado que los cuásares suelen estar asociados a galaxias anfitrionas masivas.
A pesar de las técnicas muy eficaces utilizadas, no se vio ninguna galaxia anfitriona alrededor de HE0450-2958. Esto muestra que, si tal galaxia existe, debe ser por lo menos seis veces más débil que las típicas de su clase. O tener un radio inferior a los 300 años luz, en cuyo caso sería de 20 a 170 veces más pequeña que las galaxias anfitrionas típicas (que normalmente tienen radios que van de 6.000 a 50.000 años luz).
 | | A la izquierda, el cuásar sin anfitrión, a la derecha, un cuásar normal. (Foto: NASA/ESA, ESO, Frédéric Courbin (Ecole Polytechnique Federale de Lausanne, Switzerland) & Pierre Magain (Universite de Liege, Belgium)) |
Una galaxia fuertemente perturbada, exhibiendo todas las señales de una colisión reciente, puede verse cerca del cuásar. La colisión podría haberse producido hace unos 100 millones de años. Lo que le pasó a la presunta anfitriona del cuásar sigue siendo desconocido.
HE0450-2958 constituye todo un reto. ¿Se ha desmoronado por completo la galaxia anfitriona como resultado de la colisión? Es difícil de imaginar cómo podría pasar esto.
Otra hipótesis intrigante es que sí exista una galaxia que albergue al agujero negro, pero que esté casi exclusivamente formada de materia oscura.
Podría ser que lo observado sea una fase normal en la formación de una galaxia masiva, que en este caso se habría producido varios miles de millones de años más tarde que en la mayoría de los casos.
|