Nuevos hallazgos sobre las biblias impresas por Gutenberg
(NC&T) Con el uso de técnicas analíticas no invasivas, un grupo de investigadores en Inglaterra, entre los cuales figura Gregory D. Smith (antes del University College London, y ahora profesor de ciencia de conservación en el Buffalo State College de Nueva York), dice haber identificado con exactitud los pigmentos utilizados para ilustrar 7 de las biblias de Gutenberg. El descubrimiento aporta datos químicos que podrían ayudar a preservar y restaurar estos singulares tesoros históricos.
Estos análisis químicos espectroscópicos de los pigmentos son en efecto un paso inicial importante para una estrategia de preservación y de conservación adecuadas. No todos los compuestos químicos utilizados para la conservación pueden aplicarse por igual a todo tipo de materiales. Si se desconoce la composición química de un artículo, se corre el riesgo de dañarlo al utilizar compuestos inadecuados para restaurarlo, o de exponerlo a un entorno perjudicial al tratar de preservarlo.
Johann Gutenberg es considerado el creador de los tipos metálicos móviles a mediados del siglo XV. Esta invención tuvo un gran impacto en la cultura occidental al permitir la producción masiva de libros por primera vez. Antes de la imprenta, los libros eran copiados a mano. Este impresor alemán produjo aproximadamente 180 biblias en latín, de las cuales, 48 han sobrevivido hasta hoy.
Aunque estas biblias no están actualmente deteriorándose, ya tienen unos 600 años, y es importante disponer de los conocimientos adecuados por si en un futuro es necesario restaurarlas.
Los investigadores utilizaron la espectroscopia Raman para analizar los pigmentos empleados en el arte gráfico de páginas seleccionadas del ejemplar de la biblia de Gutenberg del Rey Jorge III, localizado en la Biblioteca Británica.
Con la espectroscopia Raman se expone una muestra a un minúsculo y suave rayo láser, y se analiza el patrón luminoso resultante, o espectro, utilizando un detector muy sensible. Los espectros obtenidos fueron comparados con los de una base de datos de muestras de referencia bien conocidas y también de los obtenidos de otros 6 ejemplares de la biblia de Gutenberg ubicados en otros puntos de Europa.
Los investigadores ya sabían mediante la inspección visual de las ilustraciones que los pigmentos incluyen 9 colores principales, pero la composición química de los pigmentos era mayormente pura especulación. La espectroscopia ha revelado, por primera vez, la composición exacta. El rojo claro es cinabrio, o su equivalente sintético, bermellón. El amarillo es un pigmento con estaño y plomo (Pb2SnO4). El negro es carbono. El azul es azurita. El blanco es carbonato de calcio. El verde oliva es malaquita. El verde oscuro es cardenillo.
Los investigadores tuvieron dificultades para obtener los datos espectrales de los otros dos pigmentos principales: el dorado y el rojo oscuro. Sin embargo, basándose en otras evidencias del análisis, creen que el primero deriva del oro, y el segundo probablemente sea un colorante orgánico obtenido de plantas o insectos. Lo cierto es que el color rojo está aún en investigación para determinar su verdadera composición.
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