18 años de observación del nacimiento de una estrella para confirmar una teoría

Una estrella necesita cientos de miles de años para formarse y es un fenómeno que escapa a las magnitudes abarcables por los seres humanos. Esta vez, sin embargo, los científicos han estado durante dieciocho años observando como una estrella en formación comienza a expulsar materia en una fase de su proceso de formación y los datos recogidos durante ese tiempo han permitido afirmar que los chorros de gases primero se expanden en todas direcciones y después se estiran alrededor del eje del disco de acrecimiento de la estrella naciente.

Las estrellas se forman en el interior de grandes nubes de gas y polvo, a partir de fragmentos algo más densos que comienzan a colapsar bajo su propia gravedad. En torno al embrión estelar se forma un disco, del que la estrella incorpora nuevo material, mientras se desarrolla un chorro bipolar que expulsa materia y energía.

El fenómeno de la expulsión colimada de materia -los jets– se produce en objetos astronómicos muy diversos, como estrellas jóvenes, agujeros negros en núcleos de galaxias o estrellas en las últimas etapas de su vida. Sin embargo, aún se desconoce cómo se inician y qué factores determinan su grado de colimación. Un grupo internacional de astrónomos ha observado el momento en el que la estrella W75N(B)-VLA2 comienza a desarrollar estos jets, que son fundamentales en el proceso de formación estelar.

La investigación, publicada en la revista Science, cuenta con la participación de investigadores del Institut de Ciències de l’Espai (ICE-CSIC/IEEC)-Institut de Ciències del Cosmos (ICC-UB) y del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y está encabezada por Carlos Carrasco-González (UNAM, México).

Materia expulsada por una estrella en formación

El estudio muestra cómo W75N(B)-VLA2, una estrella masiva en formación, ha cambiado drásticamente el modo en que expulsa materia, pasando de hacerlo de forma prácticamente esférica a adoptar una forma alargada, con la eyección concentrada a lo largo de una sola dirección. Aunque el proceso de formación estelar dura centenares de miles de años, en este caso los investigadores han sido testigos de cómo, en apenas dieciocho años, entre 1996 y 2014, se producía la evolución hacia la formación de un jet.

“Las teorías actuales predicen que las estrellas jóvenes deben expulsar materia en forma de chorros colimados. Sin embargo, en estudios anteriores habíamos visto que algunas estrellas masivas muy jóvenes pasan por episodios breves en los que expulsan materia en todas direcciones. Sospechábamos que en algún momento debería producirse la transición hacia la fase de alta colimación. Esta transición es justamente lo que estamos presenciando en W75N(B)-VLA2”, comenta Guillem Anglada, investigador del IAA-CSIC que participa en el estudio.

Los datos obtenidos son consistentes también con la existencia de un disco en torno a la protoestrella, lo que completa el escenario de formación estelar descrito en los modelos. “Nuestro trabajo abre una oportunidad única para estudiar en esta región cómo evolucionarán en los próximos años los ingredientes básicos de la formación estelar. Tenemos la suerte de estar en el momento adecuado para poder seguir y describir en tiempo real estos cambios tan rápidos” concluye José María Torrelles, investigador del CSIC-IEEC / ICC-UB-IEEC que participa en la investigación.


Fuente: Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) http://www.iaa.es

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