El Museo de Altamira se suma a la Semana de la Ciencia con una actividad de laboratorio para todos los públicos

SANTANDER, 12 (EUROPA PRESS)

El Museo de Altamira se suma a la Semana mundial de la Ciencia con una actividad de laboratorio para todos los públicos que tendrá lugar este fin de semana.

Con el nombre de “Científicamente probado”, el Museo, en el Año de la Química, se asoma al laboratorio para descubrir cómo los científicos investigan el pasado a partir de los restos arqueológicos.

Durante los días 12 y 13, a las 12 del mediodía, el equipo de ESOesCiencia mostrará con sus experimentos muchos fenómenos químicos aparentemente invisibles. Los químicos, físicos, geólogos e ingenieros de este grupo de científicos profesionales y expertos en la divulgación de la ciencia trasladarán al museo su laboratorio de experimentación para celebrar una jornada científica extraordinaria abierta a todos los públicos.

Cómo saber la antigúedad de las pinturas de la cueva de Altamira, por qué los objetos arqueológicos están en vitrinas en la exposición del museo o cómo se forman las estalactitas y las estalagmitas en las cuevas son algunas de las preguntas que responderán y demostrarán los experimentos en los que los visitantes podrán participar de forma gratuita con la entrada al museo. El taller “Científicamente comprobado” mostrará la actividad menos conocida del museo como las tareas de conservación e investigación.

Los objetos arqueológicos requieren para su conservación unas condiciones ambientales concretas dependiendo del material en el que están fabricados, y, sobre todo, estables. Por esta razón están en vitrinas herméticas, adecuadamente climatizadas.

En el Museo de Altamira hay objetos singulares, como el chubasquero esquimal confeccionado con piel de tripa de morsa, que se exhiben en vitrinas individualizadas y con aparatos que controlan y regulan la temperatura y humedad en el interior (en este caso, regulador higrométrico por electrolisis).

Es una tarea fundamental del museo mantener las condiciones ambientales adecuadas en los espacios donde se custodia el patrimonio arqueológico, tanto en las salas de exposición como en los almacenes

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