Niveles elevados de homocisteína aumenta el riesgo de sufrir un ictus en personas obesas

MADRID, 06 (EUROPA PRESS)

Los pacientes que presentan hiperhomocisteinemia, altas concentraciones del aminoácido homocisteína en sangre y un índice de masa corporal elevado, tienen más riesgo de sufrir un ictus criptogénico, según una investigación del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn).

“La importancia de la hiperhomocisteinemia como factor de riesgo de ictus criptogénico es especialmente relevante en las personas obesas, ya que el casi el 40 por ciento de los obesos que sufrieron ictus criptogénico presentaron hiperhomocisteinemia, frente al 0 por ciento de los pacientes con sobrepeso que no lo padecieron”, apunta la coordinadora de la investigación, la doctora Dolores Corella, quien ha liderado el estudio en colaboración con la doctora Amparo Vayá del Hospital la Fe de Valencia.

Las primeras investigaciones se han centrado en comprobar si la hiperhomocisteinemia es más frecuente en las personas con sobrepeso incrementando el riesgo de que sufran ictus criptogénicos, también llamados de causa desconocida.

Los expertos creen que es una relación a considerar si se tiene en cuenta que el ictus criptogénico constituye el 30 por ciento de los ictus isquémicos que se producen (ictus originados por la oclusión aguda de vasos cerebrales, principalmente por la presencia de trombos o embolismo) y que, a su vez, representan la tercera causa de muerte y la primera de incapacidad en los países occidentales.

Por ello, el equipo de investigación llevó a cabo un estudio caso-control con una muestra de 123 pacientes con ictus criptogénico (57 hombres y 66 mujeres, con edades comprendidas entre los 12 y las 42 años) y 153 sujetos sanos (65 hombres y 88 mujeres de entre 13 y 42 años).

La hiperhomocisteinemia es, junto con la obesidad, uno de los factores de riesgo más importantes de ictus criptogénico en adultos jóvenes. Así quedó patente en los resultados extraídos de la investigación donde la media de edad de los casos fue de 42 años. Un dato relevante teniendo en cuenta que el riesgo de ictus aumenta en la edad avanzada.

“Tras haber constatado que la hiperhomocisteinemia es más frecuente en personas obesas, incrementando considerablemente el riesgo de que sufran ictus criptogénicos, la siguiente vía de estudio a abrir deberá demostrar si corregir esta patología, administrando ácido fólico o vitaminas B6 y B12 o bien modificando la dieta incluyendo alimentos ricos en estos compuestos, ayudará a reducir el riesgo de ictus”, declara la doctora Corella.

Además del ictus criptogénico o de causa desconocida, existen otros tipos cuyas causas están más claras (hipertensión, placas de ateroma). Uno de los motivos más frecuentes que origina los ictus es la acumulación de grasas en las arterias, de ahí que la obesidad sea un factor de riesgo junto con la hipertensión arterial, la diabetes o el colesterol.

Condicionantes todos ellos relacionados con la densidad de la sangre dado que contribuyen a hacerla más espesa, aumentando las posibilidades de trombo y fragilidad capilar, lo que implica un mayor riesgo de hemorragia.

LA DIETA MEDITERRÁNEA COMO MEDIDA PREVENTIVA

Por ello, desde el CIBERobn, se aboga por la dieta mediterránea como medida preventiva contra todo tipo de ictus porque se sabe que la dieta mediterránea es una dieta saludable que disminuye la producción de infarto de miocardio así como de infarto cerebral aunque se desconocen los motivos exactos.

No obstante, un estudio científico realizado en Francia recientemente ha constatado que el uso de aceite de oliva en la dieta mediterránea contribuye a reducir el porcentaje de posibilidades de tener un ictus en un 40 por ciento. El motivo radica en uno de sus componentes químicos, el ácido oleico, que en niveles elevados contribuye a prevenir el ictus.

“Además conviene destacar, también, que consumir gran cantidad de verduras y frutas que son ricas en ácido fólico, varias raciones al día de otros minerales protectores, vegetales, cereales integrales, frutos secos diariamente ya que aportan vitamina B6 y pescado varias veces por semana, disminuye el riesgo de sufrir ictus”, concluye la experta.

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